Gasolinazos, ignorantes y “acuerdo”… más rayas al tigre

 
Jaime López

A la deteriorada imagen de la administración federal encabezada por Enrique Peña Nieto se suman nuevos elementos, los cuales solamente empeoran la crisis de credibilidad de un gobierno que en noviembre del año pasado registró los más bajos índices de popularidad en la historia del país: 24 % de aceptación (de acuerdo con lo señalado por una encuesta de Consulta Mitofsky).

 

Justificaciones por el "gasolinazo" que no convencieron y que causaron mayor irritación entre la población (y la aparición de más memes), funcionarios que se reincorporaron al servicio  público con discursos desafortunados de presentación, así como pactos para la protección de la economía interna que según diversas opiniones especializadas, en verdad solo representan “patadas de ahogado” de un gobierno en crisis, son algunas de las rayas que le siguen pintando al tigre llamado Enrique Peña Nieto.

 

Para empezar, en la noche-madrugada de la llegada de los Santos Reyes, el residente actual de Los Pinos se convirtió en la comidilla de las familias mexicanas con su expresión “¿Qué hubieran hecho ustedes?”, con la cual intentó deslindarse de culpas por la implementación del "gasolinazo". Dicha pregunta provocó la ira y burla de muchos  compatriotas, quienes a través de las redes sociales le respondieron de esta manera: “Rechazar los bonos millonarios”, “Recortar gastos burocráticos”, “Renunciar” o “Devolver el avión presidencial”.

 

Un día antes, Luis Videgaray se reincorporó al gabinete del mexiquense, ahora como secretario de Relaciones Exteriores, tras cuatro meses de haber renunciado a la Secretaría de Hacienda. Su regreso quedó marcado y fue un regalo para la “meme cultura”, debido a las desafortunadas palabras que eligió para la aceptación del cargo: “Vengo a aprender de ustedes”.

 

Analistas y académicos mostraron su indignación ante esas expresiones del nuevo canciller mexicano, ya que, señalaron, la crisis nacional actual, la responsabilidad del puesto y el sueldo ostentoso del mismo vuelven inadmisibles esas declaraciones que denotan improvisación, cinismo e ineptitud

 

“Comparte a San Videgaray, Santo Patrono de los pasantes, y encontrarás un despacho donde te paguen aunque no sepas hacer nada”, es uno de las tantas "meme-críticas" que le tundieron a una de las figuras más cercanas a Enrique Peña Nieto.

 

Asimismo, la prospectiva (y promesa) del otrora gobernador del Estado de México de que el Producto Interno Bruto (PIB) del país alcanzaría, de manera anual, un crecimiento del 5 o 6 % ha quedado diluida ante los recientes pronósticos emitidos por el Banco Mundial, que estiman en apenas 1.8 % el crecimiento para este año (la segunda cifra más baja en toda la administración de Peña Nieto).

 

Finalmente, la firma del acuerdo para –en el discurso– proteger la economía de las familias mexicanas, significó para muchos “las patadas de ahogado” de un gobierno que no puede enderezar el rumbo. Para otros fue un "déjá vu" de los años sesenta, cuando el PRI se juntaba con las organizaciones sindicales sumisas para únicamente simular hacer algo en momentos de crispación social y económica.