Huachicol domina información noticiosa en Puebla

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Tonatiuh Muñoz Aguilar

La multiplicación del fenómeno del "huachicoleo" ha provocado que de un año a la fecha la información noticiosa que se ofrece en Puebla se concentre en las actividades relacionadas con ese delito, muchas de las cuales son noticias sobre asesinatos, detenciones, robo y corrupción.

 

Es así como en las páginas policiacas de los diarios o incluso en las secciones principales, todos los días aparezcan noticias que informan sobre una nueva toma clandestina o una explosión originada por el robo de combustible, la detención de un alcalde coludido con el crimen organizado o bien, la detención de personas que fueron sorprendidas infraganti portando miles de litros de gasolina.

 

El reciente envío de marinos y miembros de la Policía Militar para custodiar los municipios que se ubican en el llamado "Triángulo Rojo" también ha permitido que la cobertura noticiosa se centre en el fenómeno del robo de combustible, así como las detenciones que hacen los miembros de las fuerzas armadas y el desmantelamiento de las redes de corrupción que protegen a los huachicoleros.

 

Tanto a nivel nacional como local, hoy pensar en Puebla es pensar en el huachicol y en ciudades o entidades de otras zonas del país se ha adquirido la idea de que Puebla es tierra fértil para la compra y venta de combustible a bajo costo. Esto se puede apreciar únicamente con encender la televisión en el canal 2 a las 10 de la noche, donde sin excepción Denise Mearker presenta de lunes a viernes historias relacionadas con el huachicoleo.

 

"Es más o menos de un tiempo a la fecha que nos volvimos famosos por este tema del robo de combustible. Los huachicoleos se les llama. La realidad es que desde hace mucho esto existe y ya se escuchaba de que se robaban la gasolina, pero solo apenas es cuando los medios (de comunicación) se han dedicado a informarlo", refiere Marcelino Torres, habitante del municipio de Tepeaca, uno de los que conforman el Triángulo Rojo.

 

Debido a esa cobertura noticiosa, los habitantes del país se han enterado de historias asombrosas como la que reveló recientemente el gobernador Antonio Gali, quien denunció el uso de menores de edad por parte de los delincuentes como halcones. También han florecido las anécdotas que rebasan a la ficción, tal es el caso de la ambulancia que se utilizaba para transportar combustible o bien la de la Virgen de Guadalupe que era utilizada para tapar una toma clandestina.

 

"Es que el mexicano es bien ingenioso para esas cosas. Siempre se da mañas cuando se trata de hacer trampa. Esa ambulancia que dices era de un pueblito, de una de esas que son medio piratas, porque las ambulancias del IMSS no te las prestan", asegura Osvaldo, habitante del municipio de San Martín Texmelucan quien vive cerca de donde se encontró la toma clandestina bajo la virgen y que, reconoce, ha comprado alguna vez combustible robado.

 

Pero a la par de las notas de este tipo vinieron las noticias con contenido violento. En un estudio hecho por Imagen Poblana, a partir de enero de este año se detectó que en los principales medios de comunicación del estado han aumentado al menos en 30 % las noticias relacionada con el robo de combustible y la violencia que éste genera, siendo las principales notas las de detenciones y enfrentamientos entre presuntos delincuentes y miembros de la Policía Municipal, Estatal y el Ejército.

 

Destaca entre estas la de la reciente aprehensión del alcalde de Atzizintla, al que se sumaron más de 80 funcionarios que encubrirían a las bandas de roba-combustible y entre quienes también aparece un agente del ministerio público en Tecamachalco, es decir, un trabajador adscrito a la Fiscalía General del Estado. Los habitantes de la zona reconocen que no se puede entender el fenómeno si no es con complicidad de las autoridades, tanto de PEMEX como de las diferentes corporaciones policiacas.

 

"Cuando va una camioneta que acaba de sacar el combustible, te hablo de 10,000, 20,000 litros, de cantidades fuertes, va siempre bien custodiada por personas armadas, escoltas aquí y al lado, al frente, atrás. Siempre hay un ingeniero de PEMEX que debe saber a qué hora se abren las tomas para dejar pasar el flujo y cuando se encuentran con la Policía les dan a elegir: ¿quieren dinero o quieren balazos?", afirma un testimonio anónimo que radica en la zona.