Educadoras, más que gestoras de la diversión

 
Jaime López

Con motivo de la conmemoración del Día de la Educadora, este 21 de abril, es oportuno hablar sobre esta ocupación, que para algunos padres de familia únicamente significa mantener entretenidos o divertidos a los menores de edad.

 

Al respecto, es importante resaltar que el término educadora, a pesar de incluir a toda persona que ejerce el acto de educar (maestros en general o tutores),  generalmente se relaciona con las pedagogas de la primera infancia (kínder). 

 

“Considero que la mayoría de las personas tiene la idea de que al preescolar nada más se va a jugar, y no tiene gran relevancia lo que aprendan. Y gran parte solo los lleva al tercer año, porque si no, no los aceptan en la primaria”, señaló Samara Vázquez López, maestra de preescolar.

 

Entrevistada por Imagen Poblana, la educadora sostuvo que la sociedad no otorga la importancia que se merece a su profesión, y que el nivel preescolar es percibido como una antesala sin trascendencia de la primaria. Subrayó que el jardín de niños, como también se le conoce, es la base fundamental para el desarrollo emocional de los niños.

 

“En esa edad es cuando empiezan a descubrirse y a desarrollar el autoconcepto para desarrollarse empáticamente con los demás”, dijo.

 

De ese modo, la labor de las educadoras va más allá de solo administrar la diversión  para los pequeños; su función es una combinación de psicólogas, institutrices y guías para la inserción de los jóvenes en el tejido social.

 

A decir de Vázquez López, uno de los retos principales de la sociedad mexicana es otorgarle al preescolar la jerarquía que se merece, y propiciar que los padres de familia se comprometan con todas las actividades y tareas que tienen sus vástagos en ese nivel.

 

Funciones de las educadoras

 

Un dato que pocos saben sobre las educadoras es que necesitan estudiar una licenciatura para ejercer como tales. Dicha carrera se conforma de diferentes disciplinas pedagógicas y psicológicas, que contribuirán al desarrollo intelectual, físico y emocional de los pequeños.

 

Algunas de las tareas cotidianas de las profesionistas en cuestión son incentivar en los infantes tanto la autoestima como la adquisición de valores; ayudarlos a desarrollar destrezas y buenos hábitos, mediante diferentes estrategias; contribuir a que los alumnos resuelvan pequeños problemas e impulsarlos a que desarrollen eficientes habilidades comunicativas y lingüísticas.

 

¿Cómo debe ser la educadora perfecta?

 

Para Anayuri Güemes Cruz, docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP y doctora en Ciencias Antropológicas, el papel de las y los educadores ha ido cambiando a lo largo de la historia, siendo imprescindible hoy en día, sobre todo al ser parte primordial del quehacer formativo del Estado. 

 

En cuanto a cuál sería la mezcla perfecta para producir una buena educadora, la catedrática consideró que pese a ser complicado describir una combinación perfecta, las maestras deben ser las personas que construyan relaciones sociales al interior y fuera de una institución educativa.

 

El Día de la Educadora (or) es el 21 de abril, debido a que en una fecha como esa, pero de 1872, nació en Alemania Federico Froebel, pedagogo alemán y creador de la educación preescolar.