Indice Político

EdoMex: Los infantiloides priístas, panistas y perredistas

Francisco Rodríguez

La pérdida de los tres sentidos básicos: lealtad, disciplina y proporción, es una de las enfermedades terminales de cualquier sistema político. ‎La pérdida del sentido de la proporción aparece como el rasgo característico del infantilismo mórbido, cuando la desesperación hace presa de los tripulantes del aparato y no saben qué hacer, pues sus oportunidades se agotaron.

 

Lo anterior es fácilmente comprobable si se analiza lo que ha pasado en el proceso electoral deslegitimado del Estado de México. Porque, como decía el clásico latino, non facit ebrietas vitia, sed protrahit (la embriaguez no inventa vicios, sólo los pone en evidencia).‎ La desesperación política , como la embriaguez, ha tomado el control de la casta de los ñoños.

 

Para empezar, Ricardo Anaya, el llamado joven maravilla, todo un merolico de la política, fue chamaqueado por otros igual o peores que él.‎ Creyendo que en Los Pinos iban a respetar el acuerdo asumido ahí mismo sobre el apoyo a su candidata Josefina Vázquez Mota, a la hora decisiva, los priístas de Peñita, se fueron atrás del primito Alfredo, sin freno ni albardón.

 

Anaya y Creel, el acomodaticio Santiago Creel, traicionaron al candidato natural panista José Luis Durán Reveles, pensando en que habían logrado amarrar las condiciones para lograr el apoyo incondicional de Peñita al triunfo de Josefina, a cambio de bloquear las aspiraciones de la dama del rebozo y su beodo Felipe de Jesús Calderón para el 2018. Nunca pensaron en que la falta de lealtad a la palabra empeñada era el sello de la casa atracomulca.

 

Josefina, candidata a webo; payasita de las cachetadas

 

Ahí fue donde la puerca torció el rabo y empezó toda una vorágine de despropósitos: Josefina, una candidata a webo, que quería evitar salieran a flote públicamente sus aficiones al dinero regalado, se resistía a ser el payaso de las cachetadas en esa feria de rancho. Tenía razón. Así le está yendo.

 

‎Apenas se hizo pública la postulación panista de la triste Josefina, el mismo Alfreditito Del Mazo --su abuelo, Alfredo; su padre, Alfredito-- se encargó de golpearla con ruindad por el sobado asunto de las maletas de casi mil millones de pesos procedentes de la Cancillería, escamoteados por Vi(rey)garay y su achichincle El Guasón Meade a los sueldos consulares, para embolsarlos al peculio de la panista.

 

‎Se le pasó la mano. A Josefina, que sólo le hacía falta un empujoncito para reventar, se le inutilizó incluso como aliada natural para las ambiciones dinásticas de los atracomulcas. Hoy, la franquicia de Josefina, aparte de que no vale lo que costó, es imposible de obtener por la vía de la esperada declinación en favor del PRI, la prueba de amor rumbo al 2018.

 

Delfina trae el efecto Teflón que cubre a todo antisitémico

 

Los votos que eran para el PAN en los llamados corredores azules del Estado de México, se han trasladado, migraron hacia la maestra Delfina, por un efecto normal de vasos comunicantes. De nada sirvió que a la panista se le pasara la mano golpeando a la de Morena por quítame estas pajas. Delfina trae el efecto Teflón que cubre a todo antisitémico.

 

El PAN dejó ir la oportunidad de una alianza conveniente con Morena para enfrentar a la maquinaria de billetes de Atracomulco, que siempre pensó imponerse en medio de un páramo de necesitados y hambrientos. Pero no todo se puede comprar con dinero, sólo es para lo más barato. Y ahí volvió a fallar el sentido de la proporción.

 

Zepeda declinará de última hora en favor del primito Del Mazo

 

‎La compra de la franquicia de Los Chuchos en el Estado de México, lo que significó el empuje endemoniado en billetes a la candidatura de Juan Zepeda, el abanderado de la ADN en esta contienda,‎ ha sido también un acto fallido, desafortunadamente, otro baldón para el elemental sentido de la proporción.

 

Sí, ha sido un buen candidato, pero con un mal partido. Los que observamos el tapizado de la carretera rumbo a Atracomulco con sus mantas y banderines, no pudimos más que sospechar de dónde venía tanta carretada de dinero, si no del mismo Eruviel, empeñado en cobrarle al PRI la factura por no haber apoyado a la candidata que empujaban él y Arturo Montiel.

 

Hoy, los ataques pendencieros contra el operador de Delfina, Higinio Martínez, son polvo de aquellos lodos. Se le acusa con dinero del PRI y firma de Juan Zepeda, con el objetivo de golpear de nuevo a Delfina.‎ Se le acusa como una premonición, casi gitana, de que Juan Zepeda debe declinar de última hora en favor del primito presidencial Del Mazo.

 

Igual que lo van a hacer con todos los candidatos de la chiquillada y con todos los independientes que ellos mismos fabricaron, para doblarlos en tiempo y forma. Ahora de nada sirven. Fue dinero tirado al caño. Dinero de nuestros bolsillos, como usted sabe.

 

Nada podrán hacer los tribunales si Delfina gana por 5 puntos

 

Sólo que los tiempos ya pasaron. Independientemente de lo que sostengan los comprados, el Instituto Electoral del EdoMex y el INE‎, sobre lo que interpreten que diga la ley electoral local, los tiempos políticos ya se pasaron. Ya no está el horno para más bollos. Decline quien decline, el resultado electoral en favor de Morena está más cantado que nada.

 

Ya nada altera la posibilidad de que la maestra Delfina se alce con una victoria superior a los cinco puntos de ventaja en las urnas. Si eso acontece, no habrá tribunal, instituto o fiscalía que pueda remontarlo. El precio de hacerlo, incluso la alianza entre PRI y PAN para impugnarlo, sería el fin del principio para el 2018.

 

El Jaguar Ríos Piter, apoyado por Televisa y por Marcelo Ebrard

 

José Luis Durán Reveles, el único panista que les daba la posibilidad de triunfo a los albicelestes, pues ya lo había demostrado al vencer a la legalona a Montiel, quien tuvo que recurrir a los bajos fondos de Ecatepec para justificar su éxito, está muy arrinconado. Fue despreciado por todos los mandamases de su partido, incluyendo a Anaya y a Calderón.

 

Es la misma falta del sentido de la proporción que ha contaminado a la quebrada Televisa, que hoy sale con la batea de babas de apoyar la candidatura independiente de Armando Ríos Piter, un fracaso en toda la línea, cuyas derrotas electorales en Guerrero siempre fueron apechugadas y corregidas por Zeferino Torreblanca.

 

El autollamado Jaguar Ríos Piter, quien empezó como secretario del llorón Florencio Salazar en Chilpancingo, es una invención de dos personajes: su compañero de escuela Luis Vi(rey)egaray, uno, y dos, quien se cautivó con sus sonrisa, el inefable Marcelo Ebrard, siempre solícito para reventar cualquier panorama más o menos viable. Siempre traicionado por sus sentimientos.

 

Y Castañeda obedece a Televisa: declinó a su ambición presidencial

 

Ahora Televisa le pide al Güero Castañeda, el independiente salinista, que para forrarlo de prestigio intelecual, decline públicamente por su candidatura, más fantasiosa que cualquier marmita de Chen Kai, el mago de la colonia Tabacalera.

 

‎No cabe duda: es la pérdida absoluta del sentido de la proporción, la enfermedad terminal del infantilismo político.

 

¿Usted qué haría?, pregunta el chiquitillo mañoso que hace berrinche en Los Pinos.