¿Quién es Alejandro Martí, el empresario que ofrece apoyo al militar de Palmarito?

 
Tonatiuh Muñoz Aguilar

Beneficiado como pocos en México por el sistema neoliberal y la abundancia de recursos económicos y afectado como muchos por la rampante inseguridad que no conoce fronteras ni clase social, Alejandro Martí, presidente de la Organización No Gubernamental “México SOS”, es el empresario mexicano que acaba de ofrecer defensa legal para el militar que ejecutó a un civil en la comunidad de Palmarito Tochapan.

 

Alejandro Martí se hizo famoso tristemente a partir de que en agosto de 2008 emprendiera una campaña mediática que culminó con el célebre “¡si no pueden renuncien!”, proferido desde Palacio Nacional en contra de los gobernadores y el expresidente Felipe Calderón, luego de que un grupo de secuestradores asesinara a su hijito de 14 años, a pesar de que la familia pagó el rescate. 

 

El empresario dedicado a la industria deportiva, en algún momento dueño de los “Sport City”, se convirtió por ese entonces en el ejemplo vivo de que a la delincuencia no la frenan ni el dinero, ni los escoltas, ni las camionetas blindadas, ni los “contactos” con la clase política, ni las influencias con el grupo gobernante; por el contrario, entre más dinero, mayor parece ser la tragedia.

 

Fue así como a partir del sexenio calderonista, la sociedad supo de casos como el de Hugo Alberto Wallace o el de Silvia Vargas, el primero secuestrado y presuntamente asesinado por sus captores, hijo de Isabel Miranda; la segunda de apenas 18 años, igualmente plagiada y ultimada por delincuentes, hija del profesor y empresario Nelson Vargas, dueño de “Acuática” y exdirector de la Comisión Nacional del Deporte. 

 

El hijo de Martí fue asesinado luego de ser plagiado por policías de la extinta Secretaría de Seguridad Pública federal, de la Policía Federal Preventiva y de la Procuraduría General de Justicia del DF vinculados a una banda de secuestradores conocidos como “La Banda de la Flor”. El joven de 14 años fue sustraído en junio de 2008, cuando se dirigía a su escuela en un automóvil BMW a partir de un retén falso. Su cuerpo fue hallado 53 días después en la cajuela de un automóvil en Coyoacán. 

 

El cadáver estaba acompañado por un letrero que decía “Por no pagar”, pero las autoridades revelaron que la familia de Martí sí pagó un rescate de aproximadamente seis millones de dólares. El caso generó indignación y repudio, así como una ola de protestas en el entonces Distrito Federal, así como en los estados. Sin embargo, los secuestros siguieron y fue así como se formaron organizaciones como México SOS. 

 

Al igual que Isabel Miranda de Wallace, Alejandro Martí decidió fundar su propia ONG, enfocada en “salvar a México de la delincuencia”, y a partir de ello se convirtió en referente de la lucha ciudadana contra la inseguridad y violencia, así como en un interlocutor válido entre la sociedad y el gobierno. El caso de Miranda de Wallace es el mismo, aunque ella fundó la organización “Alto al secuestro”, que ha recibido serios cuestionamientos en los últimos años. 

 

Del mismo modo que le ha ocurrido a otras víctimas de la delincuencia, Alejandro Martí tuvo que vivir el horror de ver salir de la cárcel a uno de los plagiarios de su hijo, debido a que éste ganó un amparo basado en violaciones al debido proceso y a los derechos humanos. Su caso es un ejemplo de esta añeja polémica, en donde la sociedad se pregunta hasta qué punto se deben priorizar las garantías individuales de alguien que torturó y mató sin piedad alguna.