El extraño caso de 29 gendarmes asaltados por solo 3 personas

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Tonatiuh Muñoz Aguilar

Sucedió el pasado lunes 15 de mayo en el municipio de Xochitepec, Morelos. Un vehículo en el que viajaban 29 policías federales miembros de la División de Gendarmería fue asaltado por tres individuos que los despojaron de sus pertenencias, principalmente teléfonos celulares y carteras.

 

De acuerdo con los relatos, el chofer que conducía el autobús se detuvo dos veces, la primera para orinar a un costado de la carretera y la segunda para arreglar un supuesto desperfecto que tenía el vehículo. De acuerdo con el boletín de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), el conductor se detuvo solo una vez, un poco adelante de la caseta de Alpuyeca.

 

En lo que coinciden todas las versiones es que se trató de tres hombres —únicamente tres—armados que sometieron a 29 gendarmes además de un chofer y les robaron sus pertenencias. La excusa que ofrece la Comisión de Seguridad es que los policías no iban uniformados ni portaban sus armas, debido a que acababan de terminar una misión en Acapulco, Guerrero, y estaban en su día de descanso.

 

Aun con esas características, se antoja creíble que los gendarmes hubieran sometido a tres hombres, puesto que incluso sin armas, éstos están entrenados sobre distintas técnicas de defensa personal, combate cuerpo a cuerpo, negociación, etcétera. Pero no, eso no pasó, supuestamente porque los hombres prefirieron anteponer la seguridad del chofer antes de hacerle al héroe.

 

Un chofer que por cierto puede estar relacionado con los delincuentes, y de hecho todo apunta a que así es. Pero más allá de todas estas especulaciones y dudas que ponen en entredicho la versión de que 29 representantes de la ley fueron sometidos por un trío de bandidos, hay una cosa que es segura: la violencia y atracos sobre la carretera han llegado a un punto insostenible.

 

Así lo demuestran tres casos recientes que simplemente son simbólicos: el primero, el de una familia que fue agredida en San Martín Texmelucan con consecuencias fatales; el del grupo Molotov, al que le robaron un camión con costoso equipo de audio, y este último de 29 policías asaltados, el colmo por dónde quiera que se vea.