Las abismales diferencias entre Lobos BUAP y Dorados

Foto: 
Enfoque
 
David Portillo

Este sábado, el estadio Banorte será testigo del capítulo final para subir a primera división, cuando los Lobos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y Dorados de Sinaloa busquen ocupar la plaza que dejó vacante Jaguares de Chiapas en la Liga MX.

 

Tan cerca y tan lejos de ser el nuevo inquilino de la Liga MX, la jauría depende de sí mismo para darle una alegría a la afición universitaria que por más de 15 años ha esperado este momento.

 

Por su parte, Dorados buscará el tercer ascenso en su historia, en una de las plazas más complicadas para jugar (y vivir, por cuestiones de seguridad).

 

Con apuestas totalmente distintas, ambos equipos llegaron a la gran final del ascenso. Mientras el equipo licántropo ha apostado por un proyecto casi cien por ciento mexicano, el gran pez se inclinó por una estructura más internacional.

 

Lobos BUAP es un equipo modesto en cuanto a presupuesto y apostó por un entrenador sin experiencia y por con una base de jugadores mexicanos. En cuanto a Dorados, invirtió grandes cantidades de dinero –para jugar en la división de plata– en un plantel que prometiera regresarlos a primera división tras haber descendido el año pasado.

 

Sin embargo, Rafael Puente del Río, quien se ha ganado el respeto de propios y extraños, supo armar un equipo de alta competencia sin recurrir al mercado internacional como primera opción; Ricardo Alves es el único foráneo que juega en el equipo poblano, reforzado con el goleador del circuito, Diego Jiménez, quien ha sido clave para estar cerca de ascender.

 

En tanto, la gran chequera que tienen en Sinaloa permitió la llegada de nueve elementos internacionales como Gaspar Servio, Alan Alario, Gabriel Hachen, Christian Lara, Vinicio Angulo, Christian Báez, Judvan de Almeida y Patricio Rubio, que son la columna vertebral del equipo "culichi" que dirige Gabriel Caballero.

 

El conjunto de la BUAP llega al último duelo del ascenso MX con una ventaja de un gol por cero, con un buen ritmo de competencia y números positivos que ilusionan a su afición, al no perder uno solo de los últimos siete partidos.

 

Por su parte, Dorados, que fue eliminado en semifinales por Bravos de Juárez, acumula tres derrotas consecutivas, lo que aumenta el sueño universitario de tener un equipo de primera división por primera vez en su historia.

 

No obstante, otros rivales que deberá enfrentar el equipo poblano son la afición sinaloense y al arbitraje. Este último ya demostró una tendencia hacia Dorados por el gran negocio que representan en la Liga MX.