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La inflación más alta en 17 años

Carlos Alberto Jiménez Bandala*

Ayer, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentó el reporte quincenal de inflación, la cifra mostrada fue superior a lo que esperaban algunos analistas cercanos al gobierno. La tasa de inflación anualizada (julio 2016 a julio 2017) llegó al 6.44%, desde 2008 (año de la crisis económica) no veíamos tasas anuales tan altas.

 

Recordemos que la tasa de inflación mide el aumento generalizado de precios, se compone a partir de comparar la variación de un conjunto de bienes en 46 ciudades del país. Los bienes incluyen alimentos y bebidas, ropa y calzado, muebles y accesorios domésticos, salud y cuidado personal, transporte, educación y esparcimiento y otros.

 

Una tasa mayor de inflación disminuye el poder adquisitivo, que es la capacidad que tienen los salarios para adquirir bienes y servicios lo que se traduce en una pérdida del bienestar o lo que es lo mismo un aumento de la pobreza. La inflación en México parecía estar controlada, ese fue el argumento que nos repitieron en el discurso oficial para mantener nuestros salarios bajos; sin embargo, hoy tenemos los salarios más bajos de la región y una inflación que ya salió de control.

 

La inflación empezó a subir vertiginosamente desde enero de este año, cuando el gobierno federal aumentó los precios de la gasolina, resultado de la reforma energética, (podemos decir que la reforma energética tiene culpa en este aumento acelerado de precios). Los altos funcionarios de la Secretaría de Hacienda han minimizado el problema, desde un principio señalaron que el alza en las gasolinas no impactaría a la inflación; en su momento, algunos otros economistas le refutamos su mal cálculo al gobierno.

 

 

Elaboración propia con datos históricos del INPC (INEGI)

 

 

La gráfica 1 muestra la inflación histórica del país acumulada en los meses de julio de cada año, se puede observar que en 2017 ha llegado al 3.57%, este nivel no se registraba desde julio del año 2000; estamos viviendo el nivel de inflación más alto para un mes de julio desde hace 17 años. Toda una generación no conocía estos aumentos drásticos de precios.

 

Por si fuera poco, los analistas del gobierno difunden la idea de que la inflación tocará su punto más alto en agosto (aún no llega lo peor), pero a partir de septiembre la inflación empezará a disminuir. Esto es totalmente falso, si observamos el comportamiento de la inflación anual en nuestro país (Gráfica 2) notamos que sigue una tendencia-ciclo cuyo punto más bajo siempre es a principios de año y el punto más alto siempre es en los últimos meses. Por tanto, es de esperarse que la inflación no disminuya de aquí a diciembre, sino todo lo contrario, es más probable que la inflación siga aumentando.

 

 

Elaboración propia con datos históricos del INPC (INEGI)

 

 

Dentro del análisis hay una buena noticia, el Índice de Precios al Productor (IPP) que mide la inflación que tuvieron los costos de producción es menor al Índice de Precios al Consumidor (IPC). El año pasado reportábamos que el IPC era mayor y que por lo tanto esperábamos que tarde o temprano los productores trasladarían sus costos a los consumidores, que en su momento no lo hacían y preferían sacrificar un nivel de utilidades para no afectar sus ventas. En esta ocasión es diferente. Eso indicaría que al menos la inflación no subirá mucho más allá del comportamiento cíclico esperado.

 

Sin embargo, no debemos confiarnos, pueden suceder acontecimientos que nuevamente disparen la inflación. Por ejemplo, la renegociación del TLCAN: los especuladores podrían presionar el tipo de cambio y nuevamente llevar al peso a depreciarse frente al dólar; otro suceso estaría ligado con los aumentos salariales de medio año que pueden provocar que el IPP vuelva a ser mayor que el IPC; el ciclo inflacionario sería otro caso, los productos agrícolas tuvieron la mayor alza en el mes, si el sector primario sigue con esta tendencia pronto afectará el precio de las materias primas de los productores y de nuevo un nuevo espiral de inflación. Por último, mencionemos las expectativas, si los productores consideran que la inflación aumentará, empezarán a elevar sus precios para protegerse lo que termina subiendo la inflación de manera real.

 

¿Qué hacer? El gobierno federal debe integrar un programa emergente para recuperar el poder adquisitivo, de lo contrario los precios seguirán subiendo y el bienestar de la gente decayendo. Este programa debe contemplar un aumento salarial inmediato y la revisión del precio de diferentes productos, entre ellos los energéticos, para que se contengan las especulaciones.

 

 

*Profesor-Investigador Facultad de Negocios Universidad La Salle México

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores

 

Twitter: @BandalaCarlos