Un cuarto propio

¿Netflix apuesta por el feminismo?

Rakel Hoyos

No sé exactamente si Netflix tenga una ideología feminista, porque a final de cuentas es una empresa de streaming que busca sumar usuarios. Lo que sí hay que reconocerle es que le ha dado en el clavo con sus producciones originales, sobre todo las relacionadas con mujeres protagonistas, diferentes a las que estábamos acostumbrados a ver en pantalla, más allá de estereotipos y con problemas y situaciones reales con las que podemos identificarnos.

 

Ya no vemos solamente a la protagonista hermosa y joven viviendo una historia de romance. Las vemos de todas las edades, etnias, profesiones y clases sociales. Además, estas historias muestran situaciones que antes no eran tocadas en la televisión o en el cine, o si se las mencionaba era con “recato”, disfrazadas. Me refiero a temas como la menstruación y la masturbación. Tradicionalmente, en la pantalla no se mostraban situaciones biológicas femeninas, pues la sociedad las ha estigmatizado y condenado como “sucias”. Incluso, hay comunidades en las que se aísla a las mujeres durante su ciclo menstrual o después del parto por considerarlas “impuras”. ¡Vaya!, como si los hombres fueran un ejemplo de pulcritud. Bueno, pero no se trata de géneros, sino de cuestiones naturales que ya es absurdo tratar como tabú.

 

Entrando en el tema, en Netflix hay excelentes opciones de películas, series y documentales protagonizados por mujeres. Estas semanas tuve la oportunidad de ver dos películas que agregaron recientemente y que en verdad me dejaron un muy buen sabor de boca.

 

Una de ellas es “The incredible Jessica James”. La reseña se queda corta, no hagan caso de la sinopsis, es limitada y poco certera. Dicen aquellos reseñistas de la plataforma que la cinta se centra en la “devastadora” ruptura de la protagonista con su pareja y la posterior “rebuscada” relación que inicia con un peculiar sujeto que conoce en una cita a ciegas. ¡Falso! Eso es una parte totalmente secundaria de la historia, es solo un complemento. Para contar la historia de Jessica y su evolución es obviamente necesario mencionar esos procesos amorosos, pero en realidad, la cinta narra la vida de una joven dramaturga que busca triunfar con sus obras. Ama profundamente el teatro y lo que más satisfacción le aporta a su vida es este arte, no un hombre. Además, los episodios feministas son realmente exquisitos, muy divertidos y rompen con los estereotipos tradicionales de los personajes femeninos, pues proyecta de una forma muy realista la sexualidad y el placer, el talento artístico y la solidaridad femenina. Jessica es irreverente, inteligente, divertida, brillante y talentosa. Es una película que se disfruta totalmente de principio a fin.

 

Otra cinta, también original de Netflix, digna de ver es “Tormenta de Arena”, dirigida por Elite Zexer. Se centra en las tradiciones patriarcales de la sociedad israelí, como la poligamia (solo para los hombres, claro), los matrimonios arreglados y la inexistente libertad de elección de las mujeres en los aspectos más importantes de sus vidas. Si bien puede parecer un poco lenta, bien vale la pena verla desde un punto crítico hacia estas tradiciones, que podrían parecernos absurdas pero que aún persisten en muchas culturas.

 

En cuanto a series, sigo aplaudiéndole a Netflix su buen tino creando guiones. Varias de sus historias se han vuelto mis favoritas, empezando por Orange is the new black. He oído comentarios (pocos) de hombres a los que no les ha gustado mucho la serie. Sin embargo, de las mujeres que la han visto, no conozco a ninguna que no se haya vuelto fan.

 

La serie aborda la historia de las reclusas de la prisión de Litchfield, basada supuestamente en varios hechos reales. Es en verdad envolvente porque combina momentos cómicos, tristes y dramáticos que nunca caen en lo predecible. El tema del amor no solo se basa en las parejas heterosexuales, pues muchas de ellas son lesbianas, y al convivir solo con mujeres… pues ya se imaginarán. Subyace en la historia una crítica a las condiciones deplorables, injustas e inhumanas que viven las reclusas. El guión y la producción corren a cargo de mujeres, por eso es entendible que temas como la maternidad, el lesbianismo, la masturbación femenina, la menstruación, entre otros, sean tan bien recreados.

 

Otra de las series de esta compañía que rompe con los estereotipos es “Grace and Frankie”. Lo valioso de esta historia es que tiene como protagonistas a dos mujeres septuagenarias que demuestran que sin importar la edad, las mujeres pueden disfrutar del amor, del sexo, del arte, del trabajo, pueden tener metas y cumplirlas. Además, los personajes son sumamente divertidos e hilarantes, sin caer en lo bobo.

 

Pero definitivamente, la serie más feminista que Netflix ha lanzado hasta ahora es “Las chicas del cable”. Solo basta escuchar el monólogo con el que arranca el primer capítulo: “En 1928, las mujeres éramos algo así como adornos que se llevaban a las fiestas para presumir de ellos, objetos sin poder de opinión ni decisión. Es cierto que la vida no era fácil para nadie, pero mucho menos si eras mujer. Si eras mujer en 1928, ser libre era algo que parecía inalcanzable, porque para la sociedad las mujeres solo éramos amas de casa, madres, esposas; no teníamos derecho a tener sueños ni ambiciones. Para buscar un futuro, muchas tenían que marcharse lejos y otras tenían que enfrentarse a las normas de una sociedad machista y retrógrada. Al final, todas, ricas o pobres, queríamos lo mismo: ser libres. Y si para eso había que quebrantar la ley, estábamos dispuestas a hacerlo sin importarnos las consecuencias. Solo las que luchan por ellos consiguen sus sueños”. Extraordinario diálogo que resume lo que iremos viendo cada capítulo y con cada personaje. Estas chicas tendrá que librar su propia batalla contra el machismo, siempre buscando su libertad e independencia.

 

Además de los contenidos anteriores, no puedo dejar de mencionar un extraordinario documental llamado “Daughters of Destiny”, que consta de tres largos capítulos. Se trata de una escuela en la India en la que acogen a un niño de las familias más pobres y le dan educación gratuita. La idea del fundador de esta especie de internado es que estos niños, recibidos desde los cuatro años, se conviertan en profesionistas exitosos que en un futuro ayuden a su comunidad y saquen a su familia de la pobreza. A esta escuela asisten tanto niñas como niños, pero el documental se centra exclusivamente en las historias de las niñas. Las dificultades por las que cruzan debido a la pobreza son las mismas para ambos géneros, pero es más difícil si son mujeres porque su cultura tan conservadora las ve como seres sumisos destinados al matrimonio, que no tienen derecho a opinar ni a elegir. Es motivante ver cómo las niñas del Shanti Bhavan (nombre de la escuela) sueñan con ser abogadas, médicas, ingenieras, periodistas, y no las típicas esposas que estarían destinadas a ser en su comunidad.

 

Para mí estas películas y series llevan un mensaje feministas porque cuestionan los roles tradicionales de las mujeres y nos presentan a personajes femeninos que representan el empoderamiento. Además, tocan temas cotidianos que afectan a las mujeres como la desigualdad, la discriminación y la violencia de género.

 

En cuanto a películas y series que si bien no son originales de Netflix, sí forman parte de su catálogo y también se puede observar en ellas contenido feminista, con mujeres protagonistas que nos dejan una interesante reflexión.

 

En la plataforma encontramos muy buenos documentales como “She’s beautiful when she’s angry”, que narra los inicios del movimiento feminista en los sesenta; “Miss representation”, que explora cómo la mujer ha sido cosificada por los medios de comunicación; “Vessel”, sobre una activista que defiende el derecho al aborto, y “Ukraine is not a brothel”, acerca del movimiento Femen, del que ya había hablado en una entrega anterior.

 

Cintas hay muchas y muy buenas. Yo creo que la película clásica feminista por excelencia y una de mis favoritas es Thelma y Louis, aunque la mala noticias es que ya no está en Netflix (vale la pena buscarla por otro lado). Las que sí están, aunque me quedo corta, pues hay muchas más: Historias cruzadas, Orgullo y prejuicio, Valiente, Frida, A él no le gustas tanto, La sonrisa de Mona Lisa, Julie & Julia, Las horas, Todo sobre mi madre, Little Miss Sunshine y Comer, rezar, amar. Podemos sumar a estas el Stand up de Amy Schumer y documentales musicales como los de Amy Winehouse y Janis Joplin.

 

Hay muchas otras recomendaciones tanto en Netflix como en otras plataformas que vale la pena ir sumando a nuestro repertorio de entretenimiento digital, con ejemplos femeninos verdaderamente inspiradores.