Rectores BUAP reelectos: entre el trampolín político y el verdadero trabajo

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Jaime López

A lo largo de la historia de la máxima casa de estudios, seis rectores han logrado repetir en el cargo: Luis Rivera Terrazas, Alfonso Vélez Pliego, José Doger Corte, Enrique Doger Guerrero, Enrique Agüera Ibáñez y recientemente Alfonso Esparza Ortiz.

 

En cuanto a los dos primeros, sus gestiones correspondieron a la época (los años setenta y ochenta) en que los períodos de rectoría de la benemérita eran trianuales y en el marco de una clara división, de una confrontación protagonizada por alumnos y académicos de ideología de izquierda y sus similares de derecha.

 

Fue con José Doger Corte, en 1991, cuando se logró derogar el voto universal para la elección de autoridades y se aprobaron el método de selección del Consejo Universitario, así como el de elección de rector, basados en el voto sectorial ejercido en la asamblea plenaria de dicho consejo.

 

Igualmente, en la gestión de dicho académico se extendió un año el período de funciones de la rectoría. De este modo, Doger Corte estuvo al frente de la benemérita de 1990 a 1993 y de 1993 a 1997.

 

Le sucedió en el cargo su primo, de extracción priista, Enrique Doger Guerrero, quien se hizo cargo de la máxima casa de estudios de 1997 a 2004. Dicho exrector no concluyó su gestión, pues un año antes de que esta finalizara, se postuló a la presidencia municipal de Puebla. Ante su salida, lo sucede de manera interina Enrique Agüera Ibáñez, uno de sus más cercanos colaboradores.      

 

Agüera Ibáñez es elegido dos veces rector de la BUAP, pero al igual que su antecesor deja inconclusa su administración para competir en 2013 por la alcaldía capitalina, la cual perdió vergonzosamente.

 

A partir de ese último año, fue sustituido por Alfonso Esparza Ortiz, actual rector de la institución educativa en cuestión, quien rápidamente fue colocándose en el gusto de la comunidad universitaria, de la cual obtuvo un amplio respaldo en el mismo 2013, en su primera elección, al obtener más de 55,000 votos.

 

Cuatro años después vino la ratificación en su cargo del “Lobo Mayor”, en la que consiguió tres mil votos más que en sus primeros comicios, así como el total de los votos sectoriales de la institución. Esto da cuenta de la buena aceptación y prestigio que se ha forjado el egresado de la Facultad de Contaduría.

 

Aunque se le atravesaron las elecciones a la gubernatura de 2016, y están próximas las monumentales de 2018, Esparza Ortiz no se ha dejado distraer por las mismas. Al contrario de sus predecesores, no ha manifestado tener intenciones de contender por un puesto fuera de los muros universitarios, por lo que ha estado adecuadamente concentrado en seguir mejorando la infraestructura y calidad de la enseñanza, consolidando así su valioso legado y el buen posicionamiento de la BUAP a nivel internacional.