Aparece #LadyMotociclista: la regidora Gabriela Viveros estaciona en lugar prohibido y arremete contra policías

 
Luis Alberto Cataño

La regidora y presidenta de la Comisión de Desarrollo Social, Gabriela Viveros González, acompañada de su hermano Juan Viveros, hizo un tremendo escándalo al filo del mediodía en pleno Centro Histórico cuando fue infraccionada por dos policías de tránsito, a los que insultó por intentar retirar la placa de su motocicleta, que la regidora estacionó en una zona peatonal.

 

Cuando los elementos de tránsito intentaron hacer la debida infracción contra la experredista y su hermano -que trabaja con ella-, Gabriela Viveros explotó contra los elementos bajo la excusa de que pedía cinco minutos de tolerancia en lo que pagaba la cuenta en un restaurante en los portales sobre Juan de Palafox y Mendoza frente al zócalo capitalino.

 

La regidora, lejos de aceptar la falta al reglamento de tránsito de ella y su hermano, arremetió de manera grosera contra los efectivos al afirmar que si así la trataban, “no quería saber qué le harían a los ciudadanos”.

 

"Si eso me lo hace a mí, yo no quiero saber qué le hace a los ciudadanos. Qué pena porque le dijimos al policía que me regalara cinco minutos en lo que yo pago mi cuenta. Estoy platicando con un ciudadano, ¿no pueden regalarme cinco minutos?”, le dijo al elemento.

 

Y agregó: “No sé qué actitud tenga usted con las demás personas. Qué vergüenza, qué vergüenza”.

 

La regidora quiso hacer uso de sus “influencias” dentro del cuerpo edilicio y restregó al policía que tendría una sesión de Cabildo y por eso dejó ahí su vehículo, y que además ella atendía a un ciudadano.

 

“Todos somos seres humanos y yo estoy atendiendo a un ciudadano que tiene una necesidad de prioridad […].Yo tengo una sesión de Cabildo a las 10 de la mañana y está cerrado el acceso”.

 

La excusa de Viveros González fue que no estaba abierto el estacionamiento gratuito para motocicletas sobre la parte peatonal de la 3 Oriente por la colocación del domo para las fiestas del 15 de septiembre; sin embargo, a pesar de las obras aún hay motocicletas estacionadas.

 

“Su obligación es tener abierto ese acceso para que no tengamos que estacionarnos aquí. Si gusta infraccionarme, no tengo ningún problema”.

 

Finalmente, la regidora atacó al policía calificando de baja calidad humana, acusándolo que así no podrán ayudar a resolver los problemas de inseguridad en el municipio.

 

“Si ustedes ven a persona que necesita algo, ¿con esa calidad humana ustedes van a resolver algo? Qué pena. No tengo nada que hablar con ustedes”.

 

Por su parte, su hermano Juan Viveros González igualmente elevó la voz contra los policías y les pidió que “hicieran su trabajo”, pero los elementos solo levantaron las infracciones porque no pudieron retirar la placa de las motocicletas debido a que estaban aseguradas con porta placas.

 

Gabriela Viveros es famosa por su falta de trabajo en oficina, que por cierto está adornada con mueblería fina y minimalista; es común verla dos o tres días a la semana “trabajando” en “las rodadas” de motociclistas.