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Exigencia en el PAN: ¡Basta de foxistas y calderonistas!

Francisco Rodríguez

Las experiencias sufridas en carne propia por los auténticos militantes panistas a manos del alto vacío del Bajío, Vicente Fox, y del oportunista michoacano Felipe de Jesús Calderón Hinojosa --candidatos a fuerza y presidentes contrarios a la doctrina blanquiazul-- fueron todo, menos pacíficas y placenteras. Una vergüenza que todavía no logran asimilar.

 

El deslenguado guanajuatense les hizo tragar gordo. La exposición de los sentimientos religiosos de miles de panistas no fue menor. La vergüenza de sentirse arrollados por una partida de ignorantes y corruptos de las familias de los consortes ilegítimos ante la Iglesia, fue talmente devastadora para muchísimos de ellos, panistas de cepa, de hondas raigambres católicas familiares.

 

La corrupción desenfrenada de la (mal) llamada Primera Dama, la protección brindada por ella hacia los nefastos capitostes de la industria, la minería y el narcotráfico que le rendían jugosos dividendos, entre otros rubros, fue demoledora para la moral panista, que créase lo que se crea, ha sido el sostén de las posiciones políticas doctrinarias de esa grey política, vigente desde hace casi 80 años.

 

Zavala mangoneaba a Felipe, por el alcohol y su cercanía con Mouriño

 

La embestida de Los Bárbaros del Norte que, a partir de recibir la gubernatura de Baja California para Ernesto Ruffo, hiceron de las posiciones políticas un baratillo, una casa de subastas donde el reparto de comisiones y concesiones económicas dio al traste con el concepto de la honradez y socavó la unidad partidista, fue demasiado fuerte.

 

Para colmo, la llegada del grupo ladino de las familias Calderón Zavala fue más de lo que podían soportar. Desde el inicio, la comidilla del día y el plato fuerte en las mesas familiares de los activistas blanquiazules fue la manera en la que la esposa de Calderón, la ambiciosa Margarita Zavala Gómez del Campo mangoneaba al marido, utilizando el latiguillo de su enfermo alcoholismo y su dependencia emocional hacia Juan Camilo Mouriño.

 

Familia de tramposos, opuestos a la ética, al catolicismo y al pudor

 

 

La tiranía doméstica no sólo era ejercida por ella, también por su padre, recién fallecido, el famoso Licenciado Traguitos‎, un viejo litigante fracasado que tuvieron que investir como juez civil para completar su hoja de vida. Además, los cuñados, hermanos de Margarita, fueron implacables en el usufructo de los contratos de Pemex y en la asignación de las asesorías electorales.

 

Siempre cobraron el derecho de piso de haber logrado con su empresa Hildebrando, hacerse de un sistema fraudulento reconocido oficialmente por el IFE, de manipulación algorítmica en los censos electorales y en las mediciones a boca de urna, conteos rápidos y resultados preliminares, a través del cual...

 

... inflaron ilícita y deletéreamente la votación de las elecciones presidenciales del 2006 para hacer ganar al cuñado Felipe de Jesús Calderón Hinojosa. Una familia de tramposos e intrusos, diametralmente opuestos a la conducta proverbial de los auténticos militantes del partido de Gómez Morín. Lejanos a su ética, a sus creencias religiosas y a sus pudores profesionales.

 

"Bisnes" de los hermanos de Margarita; la de Felipe, ignara y belicosa

 

La declaratoria de guerra contra el narcotráfico, impuesta por el ex embajador gringo Jeffrey Davidow como condición sine qua non para darle el respaldo yanqui desde la campaña, más los millones de dólares que los güeros inyectaron a su peculio personal en pago del favor fue una ofensa gigantesca.‎

 

Avergonzados y sumisos, los panistas todavía tuvieron que apechugar más ofensas por la vía de su viejo partido, arrollado y sometido por la pareja presidencial y los cuñados de Calderón para lograr todos sus fines electorales, incluso hasta la defenestración michoacana de la hermana, la ignorante y agresiva Cocoa, que escenificó uno de los mayores osos del sexenio, por si faltara alguno, al ser derrotada ampliamente en la puja por la gubernatura, no obstante haber contado con todo el apoyo del erario nacional. Todos, desaguisados intragables.

 

La guerra estúpida (sin inteligencia) al narco; García Luna y El Chapo

 

‎Por si fuera poco, la protección de todo el aparato policíaco, militar y de seguridad nacional calderonista, jefaturado por el Policía de Titanio, jejeje, Genaro García Luna, hacia la figura, persona y hegemonía en el narcotráfico del Chapo Guzmán, la otra condición de los yanquis, impactó fuertemente en la familia panista, acostumbrada a los regímenes institucionales de aplicación de la ley.

 

‎Al cumplir estrictamente con las órdenes yanquis, el borrachín Felipe de Jesús Calderón Hinojosa y su consorte Margarita, la del rebozo mordido‎, ganaron su parcela de poder y de canonjías económicas, pero perdieron el partido. Todo lo contrario a su lema de campaña que había atraído en principio la simpatía blanquiazul.

 

Felipe de Jesús y Margarita, igual que Vicente y Marta, ambas parejas representantes de todo lo opuesto a la manera de ser y al oficio político panista, pasaron por Los Pinos como una vorágine de la que nadie quiere acordarse. Los panistas los toman como una ofensa, necesaria y amarga, para no volver a equivocarse, para cerrar filas en torno a su doctrina secular.

 

Vacuna contra los 12 años que llevaron al PAN a los terceros lugares

 

‎Vacunados por un docenato ridículo y sangriento, hoy los panistas se abigarran alrededor de su Consejo Nacional, órgano máximo de decisiones, para impedir el arribo de cualquier tragedia, llámese Rafael Moreno Valle o Margarita Zavala y cualquier cosa que huela a esas estirpes políticas y familiares.

 

Los militantes panistas están dispuestos a defender la plaza contra viento y marea, a capa y espada. Incluso, contra cualquier arreglo en lo oscurito de esos que se cuecen en los pasillos del poder, en Palacio, o en Los Pinos. Se han quemado con leche, y ya hasta al jocoque le soplan. Viven alertas y compactados.

 

Están conscientes que de hoy en adelante sólo acatarán aquellas decisiones que partan de los acuerdos de consenso en el Consejo Nacional y no serán pasto digerible de campañas mediáticas ni de convencimientos basados en promesas incumplidas y en embates a su dignidad personal y profesional, en cualquier parte del país.

 

No quieren saber nunca más de Calderón ni de Fox. Ya fue demasiado

 

Después de largas conversaciones con panistas de cepa, todos han aceptado que su número de militantes de base es de 250 mil. No más, ni menos. Es la plataforma sólida para intentar cualquier aventura rumbo al 2018. Clases medias y altas, que saben de su fuerza más que cualquier militante de otra formación política.

 

‎Hasta hace poco, antes de que fueran avasallados por el poder, todos pagaban sus cuotas, son personas tolerantes, no los fanáticos a los que nos quisieron acostumbrar los oportunistas de las pandillas del docenato ridículo. Se dirigen respetuosamente a sus presidentes municipales, diputados locales, federales, senadores, secretarios del despacho e, incluso, presidentes. Son de la misma familia.

 

No quieren saber nunca más de Calderón ni de Fox. Ya tuvieron demasiado de esa sopa. Son pequeños y medianos empresarios, profesionistas independientes, difíciles de manipular con otras ofertas. En opinión de líderes de la izquierda tradicional, forman un partido político auténtico, sólido y perdurable.

 

Moreno Valle, más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja...

 

Por ello, cuando se enteraron de que Margarita quería repetir, junto con su claque familiar, para llevarse lo que se les hubiera olvidado, pusieron el grito en el cielo y advirtieron a Ricardo Anaya que protegiera los intereses panistas, aunque desde Los Pinos encilindraran y aceitaran el proceso para pasar encima de cualquier cadáver. Saben cómo se las gastan los calderones y buenas conciencias del Bajío medieval.

 

Tratándose del infame Moreno Valle, como dice la antigua sentencia: es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja... y sí, harán todo lo posible y hasta lo imposible por no volver a ser engañados por oportunistas, hipócritas, deslenguados y falsos religiosos de relicario y sacristía. Ya fue demasiado.

 

Senadores calderonistas, desautorizados por la auténtica militancia

 

Cuando los senadores hechizos del PAN, convenientemente empoderados en su época por Calderón, sin alguna militancia previa, Lavalle, Cordero, Gil Zuarth, y compañía, empezaron a tripular las declaraciones de prensa de algunos dirigentes locales de pacotilla campechanos, haciéndolos aparecer como la voz auténtica de los dirigentes panistas del país...

 

... que se oponían a la formación del Frente Ciudadano por México, los auténticos blanquiazules desautorizaron y descalificaron de inmediato. Ya no se les puede burlar con bromas infames de tan pequeño calado. Saben que el dinero para esas promociones publicitarias tiene dos orígenes: o viene desde las maletas de Los Pinos, o del dinero del trasiego, manejado por el financiero de la campaña, Genaro García Luna, el Policía de Titanio.

 

Hartos de corrupción, de maniobras ‎palaciegas, borracheras, crudas...

 

Demasiado daño causaron a la ética panista tradicional los improvisados por el foxismo-calderonismo, los Akabani y Germán de la Garza que desde la delegación Benito Juárez cobraban 300 mil pesos más penthouse de regalo para autorizar todas las monstruosas edificaciones que se derrumbaron en el pasado terremoto, cobrando víctimas inocentes.

 

De corrupción, de maniobras ‎palaciegas, borracheras, crudas, y evacuaciones de todo tipo de heces, están hasta el cogote. No hay maniobra que cambie su manera de pensar y sus posiciones ante el futuro de un país devastado, hambriento y abandonado. Es demasiado para su conciencia religiosa y militante. Han dicho hasta aquí.

 

¿Usted qué haría?, pregunta el corruptor desquiciado desde Los Pinos.