En seis meses, Puebla estará reconstruida. “No nos detendremos hasta levantar la última casa”, promete Tony Gali

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Angel Trinidad
 
Luis Alberto Cataño

Para el gobierno del estado la meta es muy clara: terminar en seis meses la reconstrucción del daño que dejó a su paso el sismo del 19 de septiembre en Puebla que, entre casas, hospitales, escuelas y hasta penales, ha previsto un gasto de más de tres mil millones de pesos y en espera de que pueda aumentar el dinero necesario en los siguientes meses.

 

Así lo sentenció el gobernador de Puebla, Antonio Gali Fayad, quien también aclaró que mucho antes del cierre de su administración, el 13 de diciembre de 2018, Puebla estará de nuevo de pie y con todos los edificios reconstruidos.

 

Pero antes que poner el primer ladrillo para la creación de los nuevos edificios y la reparación de los más afectados, el mandatario estatal señaló que la pérdida más importante es la de las 45 poblanas y poblanos que murieron tras este sismo que sacudió toda la región centro del país.

 

En entrevista con Imagen Poblana, Tony Gali afirmó que serán entre 90 y 100 días a partir de las primeras tareas de reconstrucción cuando esté lista la infraestructura más necesitada, como los hospitales y escuelas, aunque algunas instituciones educativas tomen un poco más de tiempo gracias a que son Centros Escolares de gran tamaño y trabajo.

 

“Entre hospitales, entre los más dañados y escuelas, yo espero sinceramente que, en tres meses, entre 90 y 100 días, estemos totalmente. Incluyendo escuelas grandes que a lo mejor nos lleva un mes más. Yo espero entre 90 y 100 días lo que son escuelas, los hospitales también y tener mucho muy avanzado el programa de vivienda”, dijo.

 

No obstante, la tarea más larga será concluir con el rescate y restauración del patrimonio artístico y cultural, que tomará alrededor de seis meses y coincidirá con el término de la última casa reconstruida para las familias afectadas; el gobernador dejó en claro que todo estará completo mucho antes de que termine su administración.

 

“Algunas viviendas del Centro Histórico, la Casa del Alfeñique, iglesias, llevan un proceso mayor porque es artesanal. Es un proceso que lleva su cuestión laboriosa. Yo creo que ahí será un plazo de seis meses, pero en total yo espero que del día 1 a los seis meses tengamos totalmente concluidos todos los trabajos en vivienda, educación y salud. Totalmente completo. Ese es el compromiso”.

 

Gali Fayad reconoció que la asignación titánica de contingencia no ha terminado y no concluirá en tanto no se ponga el último tabique de la última casa reconstruida, por lo que ha pedido que ningún equipo de una secretaría estatal o delegación federal abandone la zona afectada hasta que se hagan todas estas tareas.

 

“Hicimos y dividimos en nueve sectores toda la zona afectada donde han estado secretarios de estado y delegados federales y seguirán ahí, o sus equipos, hasta que termine la contingencia. Para mí, termina la contingencia cuando esté levantada la última casa. Así de claros, nos lleve cuatro o cinco meses y en cuestión de vivienda”, sentenció.

 

Para efectos de la vivienda, indicó que se trata de 25,300 casas afectadas, de las que 3,500 tendrán que rehacerse. En cuanto a hospitales, son 17 los más dañados y 1,269 escuelas de las que un centenar ya no volverán a estar de pie nunca más.

 

El gran problema también, añadió, son las iglesias y toda la infraestructura religiosa. Según comentó, el censo arroja 491 templos dañados, 275 de ellos protegidos por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y 123 con problemas graves, entre ellos exconventos del mítico corredor de que nace desde el sur de la capital poblana hasta los límites con Morelos.

 

 

“Viene el gran problema de las iglesias, 491 templos en total, 275 contabilizados por el INAH y 123 con problemas graves, entre ellos los exconventos. Ahí opera el seguro del gobierno federal; sin embargo, muchos privados le están entrando a la reparación de iglesias, al igual que el gobierno del estado”.

 

Y es que la tarea no es sencilla ni barata, ya que la inversión hasta este momento llega a los 3,020 millones de pesos por la reconstrucción de los inmuebles más dañados debido al movimiento telúrico entre hospitales, penales, escuelas y casas, y aún en espera de la valoración que se dé de las iglesias y templos, que aunque recibirán parte del seguro federal, el estado apoyará con construcción y personal para terminar cuanto antes su reparación.

 

Sobre la obtención de recursos para la reparación de todas las viviendas, hospitales y escuelas dañadas, el gobierno del estado debió echar mano del presupuesto participativo que, tras ser una promesa de campaña, se conformó para este año con 500 millones y otros 500 millones para 2018 y, con una reorientación, pasaron a ser 678 millones para las tareas de emergencia en el estado.

 

Tan solo de viviendas, explicó a este medio de comunicación, son mil millones de pesos, de escuelas 1,900 millones y otros 120 para los 17 hospitales más afectados, obtenidos de los 678 millones juntados del presupuesto participativo.

 

“Ya comenzamos con la demolición de casas, ese censo es muy necesario porque es un censo federal y vamos a tener acceso a todos los recursos de FONDEN, igual que otros estados. Nosotros calculamos que, entre 1,900 millones de pesos, que ya están para las escuelas, entre 120 millones que ya están de hospitales y los tres penales y alrededor de mil millones de pesos en lo que es vivienda. Solamente esperando checar contemplar lo que es el recurso de iglesias”, explicó.

 

Sin embargo, Gali Fayad se dijo contento con el trabajo hecho hasta ahora para atender la emergencia, pues si no fue tan grande como la Ciudad de México o Morelos, requirió la pronta e inmediata actuación del gobierno del estado y el gobierno federal.

 

Desde el primer momento, recordó, comenzaron a destinar recursos, incluso a petición del presidente Enrique Peña Nieto, con lo que se pudo frenar la emergencia y comenzar a ayudar a las personas que se vieron afectadas durante el sismo.

 

“Hemos tenido un trabajo afortunadamente muy positivo, la respuesta ciudadana ha sido increíble desde los voluntarios. En Puebla, el sismo se dio de diferentes acciones. Nosotros no tenemos grandes derrumbes como Oaxaca, Chiapas, Ciudad de México, Morelos, pero tenemos afectaciones muy precisas […] El presidente me dijo: Tony, ya valoramos, métele lana, necesitamos dar una respuesta inmediata y el estado lo hizo”.

 

Aunque falta camino por recorrer, Tony Gali se mostró confiado en que las tareas de reconstrucción y reparación se darán de la mejor forma y en el mejor tiempo posible con el objetivo de dejar a Puebla en buen estado luego de la contingencia y emergencia más grande que ha tenido el estado en este siglo y que se llevó consigo a 45 personas en territorio poblano.

 

“La valoración la llevamos en tres días, el martes miércoles y jueves, y vimos los daños en infraestructura, vivienda, hospitales, escuelas y en iglesias, pero lo más doloroso del sismo fue perder 45 poblanas y poblanos”.