“La Misa Coldplay, un ritual disfrazado de misa”

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Alberto Ramírez

Polémica es lo que ha causado la “Misa Coldplay” que efectuó la Universidad Iberoamericana este miércoles, en la que durante la celebración eucarística, encabezada por el rector Fernando Fernández Font, se entonaron cantos de esta agrupación británica con el propósito de conectar con los jóvenes, que muchas veces dicen que la misa es aburridísima.

 

En un sondeo efectuado por Imagen Poblana entre estudiantes de la Ibero, hubo posiciones encontradas, ya que mientras algunos alumnos les agradó esta idea y la vieron con buenos ojos, otros lo calificaron como una falta de respeto a Jesús.

 

Para evitar cualquier tipo de acciones en contra de su persona y a petición de los entrevistados, se modificaron sus nombres.

 

“Yo estuve ahí y la viví, las canciones elegidas ilustran lo que deberíamos lograr como humanidad, sanarnos, unirnos, iluminarnos, dejar de ser obedientes y empezar a ser buenos en verdad”, opinó Kika Dávila, asegurando que continuará asistiendo, en caso de que las haya, a este tipo de celebraciones.

 

Para Gaby Mijares fue un ritual disfrazado de misa: “los jesuitas, la peor cofradía sobre la faz de la tierra. El 11 de octubre fue la misa, no podía ser otro día que el 11, ¿verdad? Y además, la geometría sagrada en el promocional, un ritual disfrazado de misa, a toda ley”.

 

“¿Misa Coldplay? La música la están poniendo al centro de la celebración, cuando el centro de la celebración es la Eucaristía, Jesús en la Eucaristía y el pan de la palabra, la lectura del Evangelio. La música no es el centro, están colocando como lo principal el accesorio, las canciones, cuando éstas pueden ser parte de la celebración, pero nunca la parte central”, opinó Alejandro Escalona, que añadió que entonces ahora a las misas se les llamará “Misa Coldplay”.

 

Por su parte, la Arquidiócesis de Puebla se deslindó de este acto por medio de un comunicado en el que señala que la Eucaristía representa el tesoro más grande que tiene la Iglesia desde sus inicios, ya que en ella la comunidad de fieles encuentra su razón de ser.

 

Al respecto, el padre Marco Antonio Véliz Cortez apuntó que este tipo de celebraciones van en contra de la naturaleza de la liturgia y de la celebración de la eucaristía, en la que más que acercar a los jóvenes por propia convicción, lo que hace es atraerlos por una “moda”.

 

“Los cantos tienen un significado dentro de la celebración de la misa, son alabanzas a Dios, cantos que el propio Jesús enseñó a los apóstoles. Entonces, no debe haber una necesidad de cambiarlos con un fin, el fin ya está escrito, recibir la palabra de Dios a través de sus diversas manifestaciones, y una de ellas son los cantos y oraciones”, finalizó.