Joven mujer con lupus se agrava por negligencia del IMSS

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Alberto Ramírez

Saraí es una joven de 23 años, estudiante de la BUAP, que a consecuencia de la mala atención prestada en el Hospital de San José su salud se ha deteriorado, ya que desde hace 2 años le fue detectado lupus.

 

Su historia es igual a la de muchos pacientes que acudían de manera normal a su cita y atención médica al Hospital de San Alejandro y que, a raíz del sismo del pasado 19 de septiembre, fueron reubicados en algunos hospitales, pero se les ha negado la atención de manera oportuna.

 

“Desde el mes pasado necesitaba mi consulta, porque ya llevo 4 semanas sin medicamento, y a raíz de eso tengo una infección crónica urinaria, o sea que andan fallando mis riñones”, afirmó Saraí en entrevista con Imagen Poblana.

 

El principal medicamento que necesita para tratar su enfermedad es ácido micofenólico, medicamento controlado que tiene un costo en farmacias de alta especialidad de 1,500 pesos, con 50 pastillas, lo que significa que le alcanza solamente para poco más de 10 días.

 

“Mi última consulta en San Alejandro fue hace 4 meses, desde entonces nadie ha podido darme la atención que necesito, no cuento con los recursos suficientes para cubrir esa parte de mi tratamiento”.

 

Y es que a pesar de que el hospital del IMSS le ha otorgado el medicamento, éste no ha sido suficiente, ya que en ocasiones le dan unas cuantas cajas que contiene 3 tablillas de 10 pastillas cada una.

 

Y si eso no fuera suficiente, Saraí menciona que tiene temor ante la reasignación de un nuevo reumatólogo para atender su enfermedad, ya que el especialista que la atendía, del que solo recuerda que se apellida García Carrasco, fue reasignado a Metepec.

 

“Voy a ver cómo es el trato en San José, espero que no me cambien el tratamiento porque la vez pasada me habían mandado un medicamento que me cayó muy mal y el reumatólogo de ese entonces me dijo que tenía que aguantarme, porque así era el tratamiento, lo que me provocó ulcera gástrica y vómito por un mes y unos dolores de cabeza horribles. Y me enteré de que ese mismo doctor está reasignado en San José, solo espero que no me manden con él”.

 

El conseguir la atención en San José fue todo un calvario para Saraí y su madre, ya que como ellas mismas aseguran, en este hospital no quieren recibir tan fácil a los pacientes de San Alejandro, además de que en muchas de las ocasiones le decían que su caso no es grave, por lo que la hacían dar más vueltas.

 

“Desde que pasó el temblor, apenas me dieron mi cita para el próximo viernes, pero no me garantizan que tendré el mismo tratamiento, es como si empezara de nuevo, lo que implica que de nuevo me van a valorar y aplicar un nuevo tratamiento que no sé si me caiga bien”.

 

Finalmente, dijo que ante esta situación estuvo a punto de enviar una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos, ya que los elementos de seguridad del Hospital San José tienen la orden de no dejar pasar a los pacientes provenientes de San Alejandro, “y pues teníamos que engañarlos para que nos dejaran pasar a hablar con algún doctor, les dije que tenía cita con un doctor de ahí, el cual mi mamá consiguió el nombre”.

 

El lupus es una enfermedad crónica autoinmune que puede dañar cualquier parte del cuerpo: la piel, las articulaciones y/o los órganos internos del cuerpo, y que sea una enfermedad crónica significa que los signos y las señales suelen durar más de seis semanas y frecuentemente por muchos años.

 

Normalmente, el sistema inmunológico produce proteínas denominadas anticuerpos que protegen al cuerpo contra estos invasores externos; cuando se presenta el lupus, el sistema inmunológico produce anticuerpos que atacan a los tejidos propios del cuerpo. El lupus es sistemático, lo que significa que afecta varios órganos, como los riñones, las articulaciones, la piel, la sangre e incluso el cerebro.

 

El lupus también es una enfermedad de recaídas, los síntomas empeoran y la persona se siente enferma y de remisiones, es decir, los síntomas disminuyen y la persona se siente mejor.

 

El lupus no es contagioso, no se transmite por contacto sexual. No puede contagiarse de otra persona ni contagiárselo a otra persona.

 

El lupus no es similar ni se relaciona con el cáncer. El cáncer es una condición de tejido anormal y maligno que crece rápido y se dispersa al tejido adjunto. Sin embargo, algunos de los tratamientos para el lupus pueden incluir inmunosupresores que también se usan en la quimioterapia.

 

El lupus no es similar al VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) o al SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) ni se relaciona con estas enfermedades. En el VIH o SIDA, el sistema inmunológico esta hipoactivo (es decir, es menos activo de lo que deber ser); en lupus, el sistema inmunológico esta hiperactivo.

 

El lupus puede presentarse desde formas leves hasta formas que ponen en riesgo la vida y siempre debe tratarse con un médico. Con una buena atención médica, la mayoría de las personas con lupus pueden llevar una vida plena.

 

Se cree que 5 millones de personas alrededor del mundo tienen alguna forma de lupus.

 

El lupus ocurre mayormente en mujeres de edad fértil (entre los 15 y 44 años). Sin embargo, los hombres, niños y jóvenes también pueden desarrollar lupus. La mayoría de personas con lupus desarrollan la enfermedad de entre 15 y 44 años.