Acta Pública

En la declinación de Santiago Nieto nada es congruente

Claudia Rodríguez

No parece existir congruencia en la renuncia de Santiago Nieto Castillo, antes de que en el Senado se discutiera su restitución o no al frente de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), luego que el encargado de la Procuraduría General de la República (PGR), Alberto Elías Beltrán, lo cesara “por propia decisión”.

 

En primera instancia, el señor Nieto Castillo al manifestar su agravio por su destitución, luego de que desde la PGR se le acusara de alterar debidos procesos con sus infidencias a la prensa de distintas investigaciones, y que el Senado atrajera el caso por ser la entidad legislativa que nombra al titular de la FEPADE, debió el destituido a pesar de toda la presión política y mediática, dejar que el proceso siguiera su curso y no renunciar a algo, en lo que al parecer ya no tenía injerencia. Habría sido punto a favor advertir cómo dirimía el órgano legislativo la destitución de un nombramiento suyo e ir hasta las últimas consecuencias.

 

No cabe duda que declinar la objeción de su destitución que fue lo que hizo Santiago Nieto, lo dejó peor parado a él que a sus detractores.

 

Si esta es una trama orquestada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) como se advierte, deja en claro que sus amarres son muchos y pueden como vimos, al estilo Hollywood, despedazar el prestigio de muchos con o sin su consentimiento.

 

Luego de declinar su defensa en la Cámara de Senadores Nieto Castillo, los priistas salieron a aplaudir la decisión del ex fiscal electoral. Como el dirigente nacional priista y el líder de los diputados federales del PRI, Enrique Ochoa Reza y César Camacho Quiroz, respectivamente, señalaron que declinar en su defensa fue lo mejor que pudo haber hecho Nieto, ante la evidencia.

 

La verdadera evidencia es que los priistas han hecho de todo para violentar las reglas de las campañas electorales y de las mismas jornadas electorales; lo hacen con el fin de servirse del pueblo y no de servirlo; no se conduelen sino se aprovechan de los millones de mexicanos pobres a los que cada vez condenan a ser más necesitados y alinear más a sus filas.

 

La destitución de Nieto Castillo es otra vergüenza del engranaje priista en donde todos sus elementos son piezas reemplazables y hasta algunas de ellas han cursado un destino fatal, con tal de que la máquina priista no se detenga del todo.

 

No hay congruencia en la remoción y declinación a su defensa en el Senado de Santiago Nieto Castillo, se trata de entrampar la posible nulidad de la elección de Peña Nieto y la pérdida de registro del PRI.

 

Acta Divina… El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo esperar que la declinación de Santiago Nieto Castillo a objetar su remoción de la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales (Fepade) sirva para destrabar los problemas políticos en el Senado de la República.

 

Para advertir… Los priistas están de fiesta, ya tienen “muerto”.