Indice Político

Kaput a la reforma telecom a cambio del apoyo de Slim a EPN

Francisco Rodríguez

El equipo mal proveído que llegó de Atracomulco para desafiar los aguantes del país, arriba a su hora cero. Paralizado, observa cómo se le escurren los minutos entre los dedos. Llega el final de un sexenio de fiesta y de incalculables ganancias y no saben cómo enfrentar los últimos días de vino y rosas.

 

En sus estertores, el equipo de insaciables es capaz de todo. Deshacerse de los fruncionarios y jueces incómodos, de posibles ventaneadores e inculpadores del futuro inmediato, capaces de destrozar sus propias leyes, aliarse con los empresarios enemigos, a quienes trató de someter desde el principio a base de reformazos dizque estructurales.

 

Bertolt Brecht, aquél que decía:" el viejo día no ha muerto del todo, y la nueva noche no tarda en llegar", definió el contenido de la fatídica hora cero en la política. Aquélla que se presenta en los crepúsculos de la patria, cuando no es posible ver ni con luces ni en penumbra, los faros de algún camino ni los rastros de la esperanza perdida.

 

En México, vivimos la hora cero desde la llegada de una pandilla de improvisados y abusivos que lograron llegar a los límites de lo irremediable. Lo que funcionaba lo mataron, y lo que prometieron nunca podrá llegar. Todo ser humano y organización política vive la hora cero cuando no es posible caminar ni p'atras ni p'adelante.

 

La violencia se ejerce desde el poder, sin recato alguno

 

Es la hora de la parálisis, del catatonismo. La cuadriplejia de las sociedades. Donde todo el entorno conjura en contra y ya no se puede hacer algo, aunque sea simbólico, para remediarlo. Todo lo malo opera en la dirección exacta, y todo lo demás, opera al revés.

 

‎Un sistema que todavía tenía algún kilometraje por recorrer ha rebasado su capacidad de aguante ante el embate de pésimos protagonistas políticos, de ambiciosos, de ignorantes que acatan ciegamente las órdenes del extranjero, provenientes de melifluos, locos y patanes.

 

La caldera hierve sin pivotes de desfogue. La violencia se ejerce desde el poder, sin recato alguno, para acallar periodistas, estudiantes, voces disidentes, adversarios en buena lid, apoyado en legalidades ilegítimas que no soportan el mínimo análisis semántico, ético o histórico.

 

Lo que sí saben los mexiquitas sólo es saquear y mentir

 

‎La derecha política y el empresariado consentido --sólo un puñado de la rémora de lo que fue la antigua iniciativa privada que sostuvo el sistema desde que el estado salinista abandonó la rectoría-- exhibe toda su voracidad y al mismo tiempo se emparenta y colude con los desnudos ignorantes rupestres.

 

Los "ilegales" han dejado de ser ‎los bravos migrantes que sostienen, atosigados por la represión, la vejación y el salvajismo de Trump, el circulante efectivo con el que se mueve en vastas regiones la economía nacional: los ilegales --e ilegítimos-- son los gobernantes que continúan rematando el patrimonio petrolero y destrozando la planta productiva.

 

Los llegados de Zacazonapan elogian a los incompetentes; castigan con todo el rigor de la ley a los leales de causas colectivas; llevan al altar de la patria a los desarraigados; encubren y se complicitan con los criminales y pederastas. Su suerte está echada.

 

Ensalzan a los corruptos, los premian con canonjías y privilegios del poder; descalifican los intentos populares de expresión y de liberación; loan a los asesinos; se arrodillan ante los dueños del dinero.‎ Lo suyo es saquear y mentir, y eso no se aprende en libros decentes, por eso hasta presumen no haber leído ninguno.

 

Tras escádalo Odebrecht, quedaron como aves impolutas

 

No hay quien, a estas alturas del régimen, pueda creer en un sistema de procuración e impartición de justicia de cualquier tipo, si los fiscales y los jueces supremos son sólo recomendados de los sótanos de la inmundicia, que los manejan a su antojo. Son las ruinas que vemos.

 

El país fue testigo de la comedia bufa, armada por la desesperación y los coletazos del sistema para evitar que el escándalo de los sobornos, chantajes y extorsiones de la empresa constructora Odebrecht repartiera entre todas las autoridades del más alto nivel para adjudicarse contratos sin licitación y sin mínimos requerimientos de transparencia. No obstante, se le siguen pagando sobreprecios.

 

El país observó cómo se llegó al extremo de ridiculizar al Fiscal Electoral, impuesto y manejado por un huizacherodeleznable, Diego Fernández, para forzarlo a renunciar a toda lucha por su reinstalación de un despido ilegal, abandonado a su suerte por un Senado de culiempinados, bailando al son del mayor de ellos, Emilio Gamboa Patrón.

 

El país fue testigo de cómo la maniobra salvó al PRI de la pérdida de su registro, deslindó las maniobras huizacherasde Peña Nieto en ese ajo, y empoderó las manipulaciones de Diego Fernández y del abogado defensor del ratero Emilio Lozoya Austin, el torturador Javier Coello Trejo. Los presidenciables Videgaray y su escudero Meade, quedaron como esas aves que no se manchan al cruzar el pantano.

 

"Catafixia": Santiago Nieto por Guillermo Padrés

 

Para colmo, el vengativo Ernesto Cordero, presidente de la Mesa Directiva de la mal llamada Cámara Alta, uno de los senadores "margaritos" y cuije de Diego Fernández de Cevallos, el auténtico ganón, quiere cobrar al panismo esa factura, argumentando que se lavó su honor catafixiando el caso Santiago Nieto por el caso Guillermo Padrés, de quien Antonio Lozano es el abogado, de la misma cuadra de Diego.

 

‎La opinión pública presenció el desarrollo de los acontecimientos de marras: mientras en el Senado se esquivaban losquorums reglamentarios, para que la defenestración del fiscal Nieto fuera en lo oscurito

 

Carlos Slim ya se echó en brazos del ex partidazo

 

Se consiguió, además, el objetivo programado en la cena de los presidenciables priístas que acompañaron a Peña Nieto en una entrega de las naves al capitoste Carlos Slim, en agosto pasado, cual dio a conocer el colega Salvador García Soto. Primero, que la Suprema Corta concediera amparo a América Móvil y que el Instituto Federal de Telecomunicaciones cancelara la tarifa cero a la que Carso estaba obligada por la ley original.

 

Segundo, que se atendiera con premura una exigencia de borrachos a altas horas de la madrugada‎ que El Niño ñoño Nuño le hizo a Carlos Slim Jr.: que dejara de apoyar a Andrés Manuel López Obrador en su campaña presidencial, para trasladar sus oficios al candidato del PRI, el que sea. Fue el segundo borrachazo de Nuño con el junior de Slim, en realidad.

 

A partir de allí, las empresas Carso, el banco Inbursa, la constructora, las tiendas, la Fundación y las empresas de la telefónica se han echado en brazos del ex partidazo. Con una sola condición: el magnate exigió a los gerifaltes del sistema, incluido el presidentillo, que su apoyo a las empresas sea en serio. Que no haya pasos atrás... ni adelante, como en toda hora cero que se respete.

 

Al final, se comprometerá con el que vea que va a ganar

 

Después de eso, el capitoste sabrá qué hacer. Al fin y al cabo, ésa es la ventaja inigualable que da el dinero. Cuando los momios priístas estén caídos por los suelos, Slim renacerá de entre sus cenizas para ofrecer toda su lealtad partidista, su "ideología comprometida" a quien vea que ganará. Ya tiene las leyes que quería de su parte. Luego llegará el momento de aplicar la ley del embudo.

 

¿A qué juegan con el país?