Indice Político

Orden de EPN: dar jaque mate al Frente Ciudadano

Francisco Rodríguez

Quienes llegaron de Zacazonapan a gobernar a México crecieron a la sombra de un ambiente enrarecido, decadente, del sistema mexicano de ejercer los mandos, con un tufo autoritario y ya envejecido para los años de su rala y rupestre formación. Sus ancestros del Grupo Atracomulco creían firmemente en el proverbial fascismo del régimen priísta.

 

Aquél fascismo que se sustentaba en la convicción de que no sólo el Estado tenía la potestad de crear las bases de la Nación, sino las preferencias, los modos y maneras de integrar las cúpulas de dirigentes. Inventaban a cualquier zoquete y lo investían de poder inaudito. Hicieron jefes a sus caporales.

 

Y es que la misma estructura de mando del Grupo Atracomulco derivó de la inspiración y la influencia desmedida de Isidro Fabela, un hombrecito formado en la displicencia del antiguo régimen, una persona que se dejó seducir por vendedores ambulantes, profesores frustrados que le prometieron lealtad y cariño.

 

Carlos Hank González a la cabeza de los desquiciados, de los anhelantes del poder omnímodo, los Del Mazo, Monroy, y sus parientes laterales, pedestres mexiquenses que jamás tuvieron vocación de servicio, sólo una inclinación obsesiva por la dominación y el vasallaje, hasta donde eso topara.

 

Peña Nieto, producto nato de la mentalidad despótica y rupestre

 

Las raíces fascistas, la genética autoritaria del Grupo fue poseída por un afán absoluto de llegar a como diera lugar, sin reparar en costos personales ni morales. Instruir a sus seguidores improvisados de una invariable lealtad hacia sus designios, convertirlos en fanáticos de su infalibilidad, de sus favores.

 

Si ellos fueron formados para ser parte de ese modo de pensar y disciplinarse, no veían por qué en otros ambientes esto fuera diferente. Todos deberían de pensar como ellos. Por algo eran los jefes. Para hacer tronar sus chicharrones a costa de dignidades, valores, integridades, vidas y haciendas.

 

Ese era el ADN del Grupo y así lo transmitieron a sus creaturas. Peña Nieto, descendiente directo de esas malformaciones, piensa exactamente igual que un cacique de pueblo, que un capataz de rancho, que un engendro de poseídos por el afán de riqueza y de infalibilidad. Por los cuatro costados es un producto nato de la mentalidad despótica y rupestre.

 

De perder, sería juzgado por sus excesos y muchas corruptelas

 

No hay argumento ni razón alguna para que sea diferente.‎ Su reacción natural ante la presencia de una amenaza real de perder el poder y ser juzgado por sus excesos en las corruptelas, la represión y el salvajismo por cualquier fuerza popular organizada, diferente del priísmo jurásico que encabeza, es un enemigo que requiere extirparse con todo tipo de tretas a la mano, con toda canallada, con cualquier imbecilidad que se le ocurra.

 

‎Por eso a nadie extraña entre el respetable, la desquiciante embestida contra la oposición a su mando. No permite las traiciones que juzga comete, por ejemplo, Ricardo Anaya, un dirigente panista que fue solapado por el régimen mexiquita, desde su participación en la política queretana hasta los rollos propicios en la tribuna federal de la Cámara de Diputados.

 

Anaya es un traidor, concluyen en círculos íntimos de Los Pinos

 

Por eso no tolera que Anaya, consciente de su potencialidad, haya alentado coaliciones panistas para conquistar más de ocho gubernaturas que estaban en juego en las elecciones locales del 2016 donde panistas y perredistas arrasaron con los endebles candidatos priístas, cuando se había comprometido en los acuerdos palaciegos a dejarlos pasar para sostenerse y ser reconocido en el mando blanquiazul.

 

‎Anaya es un traidor, concluyen en círculos íntimos de Los Pinos, temerosos de perderlo todo, pues a partir de ahí fueron despojados de padrones electorales básicos para su proyecto del 2018. Eran la plataforma de votos para conseguirlo. Perder Veracruz, Chihuahua, Tamaulipas, Quintana Roo, Durango y seguramente Coahuila es un veneno demasiado agrio para el ego de Zacazonapan.

 

Contra Ricardo Anaya se ha dirigido todo el ar$enal de tinta

 

Incluso, la reciente experiencia en el Estado de México, donde el sibilino abandono de la panista Josefina Vázquez Mota no funcionó cómo correa de transmisión para abultar el voto priísta, sino que los blanquiazules emigraron hacia la profesora Delfina Gómez, de Morena, pensaron que respondía a una estrategia oculta de Ricardo Anaya. Una traición insoportable.

 

‎Contra Ricardo Anaya se ha dirigido todo el ar$enal de tinta, todos los comentarios agrestes de los comunicadores al servicio de la casta toluquita, que no son pocos, ni están mancos. Buscaron hasta debajo de las piedras por demostrar que es un corrupto igual que ellos. Y eso es tan solo el comienzo de la embestida. Van por más.

 

Inflan a Zavala, Moreno Valle, Aureoles y hasta a Graco

 

Simultáneamente, los tolucos y pachuquitas inflan en encuestas cotidianamente las popularidades de sus favoritos Margarita Zavala, Rafael Moreno Valle, Silvano Aureoles, Graco Ramírez y el que se les preste, para hacerlos aparecer como los mejores prospectos del Frente Ciudadano por México en la contienda presidencial que se avecina.

 

Son esfuerzos nulos. Ninguno de ellos puede alcanzar la codiciada infiltración ante una formación espontánea y largamente pensada para disputar la supremacía priísta entre el electorado inflado de esperanza y decisión. Son fuegos de artificio, golondrinas sin verano. Cartuchos demasiado quemados en la brega.

 

Pero los de Zacazonapan piensan que a base de periodicazos, vulgares parodias televisivas, filtraciones de traición y perversidades palaciegas pueden empoderar a sus favoritos cuenta chiles. No tienen otra manera de pelear por el poder, pues carecen de base social, de pueblo para hacer cualquier intento por otra vía.

 

Frente, armazón auténtica de coincidencias no de ocurrencias

 

Los mecanismos internos del Frente Ciudadano por México no pueden ser movidos por las intrigas palaciegas de la dupla Videgaray - Peña Nieto. Se trata de una armazón auténtica de dirigentes partidistas que tienen mucho tiempo coincidiendo en las mejores formas de presentar un programa común a la ciudadanía, así como reglas transparentes de cuño democrático para vencer el despotismo priísta.

 

No son ocurrencias, son coincidencias en lo fundamental. Cesiones mutuas de objetivos y programas para integrar una coalición partidista con toda la barba que borre todo vestigio del autoritarismo presidencial personalista, nuevas formas de ejercicio, de dignidad y transparencia en el mando. Los tolucos y pachuquitas actúan como si se tratara de elegir una sociedad de alumnos de escuelita rastacuera.

 

Acuerdo: Que su candidato presidencial surja de encuesta

 

El PAN, el PRD y el MC, por principio, están de acuerdo en que su candidato presidencial emerja de una consulta ciudadana y del convencimiento interno de las formaciones asociadas para sacar una carta que no sólo los convenza, sino que tenga la suficiente legitimidad entre los coaligados para llevarlos al triunfo inobjetable.

 

Con profesionalismo y honestidad están dispuestos a dar una batalla que será decisiva para el futuro inmediato de este país. Los correligionarios y cuadros destacados de la coalición están conscientes de que las intrigas palaciegas de los tolucos y pachuquitas no tienen límite y no pararán ante cualquier decisión.

 

Presenciamos los estertores de un sistema fracasado y condenado

 

 

Sus amanuenses y paniaguados, suficientemente retribuidos con nuestros impuestos, están dispuestos a cualquier indignidad que se le ocurra a los amenazados Videgaray y Peña Nieto. Saben que si algo sobra, eso es dinero, en cantidades demenciales. Lo que vendrá de aquí a la elección presidencial es la bocanada monetaria de los estertores de un sistema fracasado y condenado.

 

Afortunadamente, la gente en su inmensa mayoría, ya sabe de qué pata cojean. ¡No pasarán! Ya es demasiada estulticia, el electorado se encuentra exhausto y fastidiado.

¿No cree usted?