Utopía

La salud en México decepciona a la OCDE

Eduardo Ibarra Aguirre

“La situación de la salud en México es decepcionante”, revela un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Y apunta que comparado con los integrantes de la OCDE –de la que nuestro país es miembro–, tiene la esperanza de vida más baja, 75 años, casi seis años menos que el promedio en la OCDE.

 

Además: La inversión en el sector se ha mantenido igual en los recientes 12 años (uno del gobierno de Vicente Fox, seis de Felipe Calderón y cinco de Enrique Peña), 6 por ciento del producto interno bruto, lo que de acuerdo al reporte Panorama de la salud 2017, presentado por Ian Forde, analista sénior de Política de Salud de la OCDE, explica resultados como que la probabilidad de muerte de los mexicanos en el primer mes posterior a un infarto al corazón es cuatro veces más alta.

 

En los últimos 12 años, abunda el informante de la OCDE que encabeza José Ángel Gurría –el más precoz y mejor pagado de los pensionados aztecas–, México no incrementó la inversión pública en salud, con todo y las cuentas alegres de Calderón Hinojosa respecto a que logró bajo su gobierno “la cobertura universal en salud” con el Seguro Popular, lo que da como resultado que en sobrepeso y obesidad México está en el primer sitio con más de 70 por ciento de la población en esta condición física, asociada al desarrollo de otros males.

 

El informante llamó la atención sobre que se observa “una estabilización del problema”, lo cual se atribuye a las medidas adoptadas como el etiquetado de alimentos y el impuesto al consumo de bebidas azucaradas, entre otros. Pero “Habría que acelerar y profundizar el trabajo en esta área”.

 

Pese a la costumbre de percibir en blanco y negro los problemas del país, no todo es oscuro en el horizonte de la salud mexicana. Si bien es el país de la OCDE peor calificado en casi todos los indicadores, destaca en tres: tiene el menor nivel de tabaquismo y consumo de alcohol, así como la menor cantidad de ingresos a hospital por complicaciones de asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Mientras sólo 10 por ciento de los mexicanos fuma, en la OCDE el promedio es de 20 por ciento. En tanto la ingesta de alcohol está en cinco litros per cápita al año en México, en la OCDE es de nueve litros. Lo cual muestra la eficacia gubernamental cuando se emprenden tareas de largo aliento y en beneficio de la sociedad, aun cuando afecten a trasnacionales extranjeras y aztecas.

 

El experto Ian Forde reconoce que las condiciones mexicanas –por su nivel de ingreso, entre otras– son distintas a las de Europa, Estados Unidos y Canadá, el objetivo del reporte es compararlo con los mejores y que los distintos actores y tomadores de decisiones busquen los mecanismos para mejorar el sistema sanitario con mayor inversión y calidad de los servicios.

 

Inversión en salud que como porcentaje del PIB, el promedio en la OCDE es de 9 por ciento, mientras en EU es 17.3; en Suiza, 12.4, y en Alemania, 11.3; Suecia y Francia están en 11 por ciento, mientras en México, como apuntamos, se estancó en 6 por ciento. Otro ángulo del problema es el gasto que realizan las familias de sus recursos para atender enfermedades y en México representa 41 por ciento del gasto en salud, en tanto que en la OCDE equivale a 20 por ciento. Mas en 2009 esa inversión representaba 50 por ciento. El descenso es relevante pero insuficiente.

 

Incrementar 10 por ciento la inversión en salud se traduce, a juicio del especialista, en un incremento de tres meses en la esperanza de vida. A menor inversión gubernamental los mexicanos vivimos menos meses y años.