Dormir mucho provoca embriaguez…

 
Alberto Ramírez

En muchas ocasiones te ha llegado a pasar que duermes tus horas normales, incluso llegas a dormir más de ocho horas, y amaneces aún con mucho sueño y cansancio. Incluso, aprovechas los fines de semana para dormir horas y horas, pero el resultado no es el que esperabas.

 

Los científicos suelen llamar a este estado embriaguez del sueño, debido a que la sensación es muy parecida a la que te causaría una resaca: te duele la cabeza, las extremidades te pesan y los ojos se ponen rojos; lo que pasa es que tantas horas de sueño confunden al cerebro sobre el ciclo diario al que está acostumbrado.

 

Todos los seres humanos tienen un ritmo interno marcado por el sistema circadiano, un grupo de células situadas en el hipotálamo, que además controlan la sed, el hambre y el sudor; cuando este sistema capta la luz en los ojos y descubre que es de día, envía señales al cuerpo manteniendo todo el organismo en un mismo horario.

 

El sistema circadiano regula la energía del cuerpo de manera eficiente, además sirve para que el organismo cumpla con todas las tareas establecidas. Dormir demasiado hace que el organismo comience a gastar energías desde temprano, aunque en realidad siga dormido; las células del cuerpo recibirán la señal de que deben usar energía, pero al mismo tiempo experimentan el estar dormidas, lo que la confunde y crea una sensación de cansancio.

 

Quienes corren más riesgo de padecer este problema son aquellas personas que trabajan de noche o se levantan muy temprano, debido a que intentan compensar la situación durmiendo demasiado. El cuerpo se relaja realmente durante la etapa de sueño profundo, previa a la fase REM (es la quinta etapa del sueño, comienza aproximadamente a los 90 minutos después de dormir y se caracteriza por el movimiento acelerado de los ojos).

 

Si esta situación se presenta de manera seguida, hay un grave riesgo de tener enfermedades como la diabetes, problemas del corazón y obesidad, además de que aquellos que duermen más de 9 horas suelen tener problemas de memoria.

 

Entre los desórdenes de dormir demasiado están la narcolepsia y la apnea del sueño; esta última es más seria porque la persona deja de respirar, casi siempre por causa de una obstrucción.