Los baños públicos van a desaparecer: Dalia Reyes

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Jaime López
 
Jaime López

Luego de presentar el documental “Baño de vida” en la cuarta edición del Cinetekton!, Festival de Cine y Arquitectura, la cineasta mexicana Dalia Reyes señaló que los baños públicos de México están condenados a desaparecer, debido a la poca cantidad de personas que actualmente los visitan, así como por los problemas del abastecimiento de agua.

 

“En algún momento van a desaparecer. Creo que con los problemas del agua, ya no va a haber manera de pagar tanta cantidad de agua en la Ciudad de México. Ya de por sí están con una subvención del Estado, pero de todas formas van a desaparecer, porque no hay tanta gente que vayan a los baños públicos”, expresó.

 

En entrevista con Imagen Poblana, la egresada del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) abundó que el incremento en el precio de la gasolina, que sirve para encender las calderas que se utilizan en los baños públicos, así como que estos casi no son frecuentados por las nuevas generaciones, son otras razones que contribuirán a la extinción de esos peculiares confesionarios, en los que familiares y amigos se reunían no solamente para asearse, sino también para compartir sus penas y alegrías.

 

Justamente, el documental dirigido por Reyes sigue a tres personajes (Juana, José y Felipe) que de alguna u otra manera utilizan los baños públicos como un espacio para desahogar sus infortunios, como una herramienta de resiliencia o sobrevivencia individual.

  

Al respecto, la creadora resaltó que hablar sobre los baños púbicos es abordar parte de la memoria colectiva, de varias personas que en algún momento de sus vidas asistieron a esos vaporeados recintos.

 

“La gente mayor me dice que la película les recuerda a su infancia. Entonces recuerdan cuando iban a los baños con sus papás y tíos. Tienen que ver con esta especie de fenómeno que le transmite a la gente la película, que es recordar su propia vida, su propia experiencia”, detalló.

 

Reconoció que su intención primordial no era recuperar la figura de los baños públicos como parte de la memoria o cultura popular, sino retratarlos como espacios para la purificación y convivencia de sus visitantes, y como un ensayo fotográfico de sus rincones. No obstante, reconoció estar satisfecha con también haber conseguido lo primero. 

 

Por otro lado, destacó que “Baño de vida” también toca el tema de la ciudad y la cotidianidad en la capital del país. Y platicó que lo más complicado de la filmación en cuestión no fue convencer a los protagonistas de grabarlos desnudos (sin ningún morbo o sensacionalismo), sino conseguir los permisos para grabar en un baño público.

 

Igualmente, subrayó que una de las protagonistas de su relato, Juana, se convirtió en uno de los personajes más entrañables del documental, en especial luego de que esta revelara el abuso sexual del cual fue objeto. Además, visibiliza un oficio poco apreciado por los connacionales: el de las barrenderas.

 

“Era una metáfora increíble que barre y se vaya a bañar. Todo el tiempo está tocando la tierra. Esa metáfora a mí me ayudaba mucho como para representar al baño, como un espacio de relajación, purificación y alivio para los personajes”, mencionó.

 

“Baño de vida” ha terminado su recorrido en festivales del país y el resto del mundo, aguardando tener un estreno en las pantallas grandes para el 2018, en algunos circuitos culturales del país, según Reyes.