Nuevamente, caen en el engaño miles de poblanos en el Buen Fin

Foto: 
Ángel Trinidad
 
Alberto Ramírez

Consumado el engaño, otra vez. Miles de poblanos se han dado cita en centros y tiendas comerciales haciendo gala de su tarjeta de crédito, para “aprovechar” las ofertas que el Buen Fin anuncia con bombo y platillo.

 

En un recorrido hecho por Imagen Poblana en algunos establecimientos participantes de esta promoción que tiene una vigencia hasta el 20 de noviembre, pudimos comprobar que hay “descuentos” realmente atractivos en algunos artículos de electrónica y de electrodomésticos; sin embargo, aquí es donde se “cocina” el engaño.

 

“Existe ya un plan de guardar algunos artículos fuera de línea, es decir, son artículos que se fueron rezagando y al no poder venderse se guardan en bodega, precisamente para que en esta fecha lo sacamos a un descuento determinado y la gente crea que se está llevando algo ‘nuevo’ y de ‘oferta’”, estas fueron las palabras de un vendedor de Liverpool, que por razones obvias prefirió el anonimato.

 

Y efectivamente, pudimos encontrar electrodomésticos como un refrigerador de 10 pies, junto con un horno de microondas, en 6,999 pesos, y de regalo una estufa de 4 hornillas. En el papel, suena atractiva la oferta, pero la realidad es que en comparación de otros artículos de la misma línea, los que están en oferta dejan mucho que desear.

 

Lo mismo sucede con las pantallas, que mucha gente aprovecha en el Buen Fin, para llevarse una a casa, aunque no le haga falta, “por aprovechar la oferta”.

 

“Las pantallas son de buena calidad, pero te pongo un ejemplo, vas a una agencia de autos y compra un carro del 2015 a precio del 2017, pues no lo vas a hacer. Sucede lo mismo acá, son pantallas que se rezagaron y son de inicio de año, o del año pasado; claro, están empaquetadas porque se quedan en bodegas del distribuidor y es ahora que aprovechan a venderlas”, agregó el mismo vendedor.

 

Y aquí es donde nuevamente entra el engaño: “las vendemos como nuevas, pero no son modelos recientes, tampoco son muy atrasados, pero no es lo nuevo en tecnología. Se les hace un descuento considerable, incluso mil o dos mil pesos de su valor real y se meten a meses sin intereses; es una oferta atractiva; entonces ya cumplimos y vaciamos las bodegas de saldos y la empresa no pierde”.

 

Incluso, dijo que pasando el Buen Fin las pantallas que no son vendidas “no las vas a ver en piso de venta, porque no es lo más vanguardista. Ahora, si te das cuenta, las pantallas de nueva generación no entran a descuento, solo entran a meses sin intereses o pagos retroactivos o congelados, la empresa no pierde y el consumidor ya se endeudó por 6,12 o hasta 36 meses”.

 

Así es como una vez más la mercadotecnia jugó su papel, obteniendo el resultado esperado: miles de personas abarrotando las tiendas en busca de descuentos, sin importar que los plazos de pago se extiendan hasta 3 años.