Ponche, con o sin piquete, una nutritiva y deliciosa bebida decembrina

 
Alberto Ramírez

Su olor es inconfundible, la mezcla de todos sus ingredientes lo hacen una bebida exquisita al paladar, además de contener un alto valor nutricional. Y aunque su origen es de otro país, en México se le ha dado un sabor singular que en estas fechas decembrinas no puede faltar en ninguna celebración, ya sea solo o acompañado con “piquete”.

 

El ponche es una mezcla de la gastronomía europea con la indígena. En México hay más de cien formas de preparación; sin embargo, los ingredientes más comunes son el piloncillo, caña de azúcar, manzana, tejocote, guayaba, ciruela pasa y canela.

 

Además, el ponche es el mejor aliado en esta temporada de bajas temperaturas, para combatir las enfermedades respiratorias. Además de ser una bebida deliciosa, es bastante nutritiva gracias a sus ingredientes, que favorecen la buena visión (vitamina A), previenen enfermedades respiratorias (vitamina C), mejoran el aspecto de la piel, uñas, cabello y benefician al sistema nervioso (complejo B). Y es muy recomendable para combatir el estreñimiento por su alto contenido en fibra.

 

El famoso “piquete” en el ponche de frutas es indudablemente una tradición que se ha venido practicando de generación en generación hasta nuestros días, con el ánimo de entra en “calor” y de entrar en ambiente durante las posadas.

 

¿Cuáles son los beneficios de tomar el ponche sin alcohol y con alcohol?

 

El ponche sin piquete, por ser una bebida con frutas, aporta a la ingesta de vitamina A del 39 al 50 % de lo que requiere un adulto. Además, su contenido de canela estimula la sudoración durante los resfriados, alivia dolores y escalofríos de la gripe y combate el frío. Por el lado contrario, es una bebida alta en energía, ya que una porción de 240 ml aporta 435.5 kilocalorías, las cuales únicamente pertenecen a carbohidratos.

 

Tomar ponche con piquete le da un toque divertido a la bebida, siempre y cuando no se ingiera en exceso. Sin embargo, si le añadimos ron, tequila, vino, vodka o cualquier otro, su contenido energético aumentaría un aproximado de 150 kilocalorías por cada caballito, lo que sumaría 595 kilocalorías por cada vaso de ponche.

 

La mesa está servida, tú eliges la mejor opción. Lo importante en estas celebraciones es el consumo con responsabilidad.