Virgen de Chignahuapan, única en el mundo

Foto: 
Ángel Trinidad
 
Alberto Ramírez

Milagrosa y única en el mundo, así es catalogada la imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción que se ubica en el municipio de Chignahuapan y que atrajo la mirada del Vaticano en los años 90, para ser nombrada a la postre como Basílica Menor.

 

Al principio, el diseño original no contemplaba al niño Jesús en los brazos de la virgen, comenta para Imagen Poblana María del Pilar Gamiño Romero, vecina de este pueblo mágico y quien forma parte del comité organizador de las festividades en honor a la Inmaculada Concepción este 8 de diciembre.

 

“El niño Jesús, en el inicio no estaba. Si buscamos en internet aparece la virgen de la Inmaculada Concepción sin niño. Incluso, la de Murillo (Esteban Murillo, pintor español) no tiene ni niño ni corona, por eso esta imagen es especial”.

 

Relata que fue en 1999 cuando el padre de la iglesia, Ildefonso Illescas Pichardo, solicitó al Vaticano que fuera nombrada Basílica Menor. “Llega el Segundo Concilio Vaticano de esa época y le dice al padre que no puede haber ninguna imagen en el centro de todo. Ante esto, cuentan los pobladores que la hija del escultor José Luis Silva propuso la colocación de la imagen del niño Jesús. Y lo más increíble es que el niño que posó para esa imagen aún vive, solo sé que ahora es ingeniero y se llama Aarón”.

 

Pero eso no es todo, Gamiño Romero cuenta que el padre Illescas, en uno de sus escritos mencionó que se logró el “triunfo final”, ya que la iglesia obtuvo el título de Basílica Menor de la Virgen de la Inmaculada Concepción; pero además la dieron una coronación pontificia a la imagen. “Por eso, esta imagen es única en el mundo, porque tiene al niño Jesús, que está en el centro de todo, tal como lo pidió el Concilio Vaticano, y además está coronada”.

 

Además, dijo que la virgen ha hecho muchos milagros, sobre todo en aquellas mujeres que no pueden concebir.

 

“Lo que sabemos es que la virgen de la Inmaculada, madre de la familia, ha hecho muchos milagros en relación a ayudar a aquellas mujeres que tienen problemas para concebir. Y hemos sabido, de boca en boca, cuál mujer no podía embarazarse y lo logró por intervención de la virgen, y nos consta. Por eso tenemos la dicha de tener a la virgen en Chignahuapan”.

 

María del Pilar ha tratado de recopilar la mayor información en torno a la construcción de la basílica menor, por un solo beneficio, “que la memoria colectiva no se pierda, ya que esto nos da identidad”, más porque aún viven descendientes de los artífices principales de su edificación.

 

“Son cuatro pilares de la iglesia: el arquitecto Marco Antonio Barocio, el maestro albañil José Trinidad Ruiz, el escultor José Luis Silva y el padre Ildefonso Illescas. La imagen es tallada en cedro. Y nos cuentan los pobladores que el padre iba a La Ceiba, cerca de Poza Rica, a que le donaran los tablones de cedro rojo. Fue una labor titánica. Los hijos del maestro albañil nos cuentan del talento tan grande que tenía su papá, que le resolvió al padre Illescas todos los problemas de la construcción. Le enseñó a cada albañil a tallar piedra por piedra, ya que toda la basílica está hecha de piedra. Por eso decía el padre Illescas que la iglesia es muy fuerte, porque está hecha del apoyo de los más pobres”.

 

Después de un intento fallido de ampliar la iglesia de Santiago Apóstol, el padre Illescas, tras comprar el terreno en donde actualmente está la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción, ideó construir una iglesia de 30 metros de altura, con una imagen en proporción; sin embargo, al transcurrir el proyecto y presentarse obstáculos, decidió bajar la altura de la iglesia, mas no el tamaño de la imagen, ya que estaban muy avanzados los trabajos.