Imagen Económica

¿Se puede repetir el “error de diciembre”?

Carlos Alberto Jiménez Bandala*

Hoy se cumplen 23 años del “Error de diciembre”, un hecho que marcó la vida de millones de mexicanos, muchos se quedaron sin empleo, otros perdieron su patrimonio, pero unos cuantos también se enriquecieron. ¿Qué pasó?

 

Entre el 19 y el 21 de diciembre de 1994 se desató en México una crisis económica de efectos devastadores para la población, los daños ocasionados al mundo financiero se conocieron como “efecto tequila”, pero su origen se ha denominado el “error de diciembre”, porque desde diferentes enfoques, muchos economistas y analistas políticos coinciden en que el gobierno del flamante presidente Ernesto Zedillo y su secretario de Hacienda Jaime Serra, actuaron erróneamente. Zedillo ha revirado a sus detractores que Salinas le dejó la economía “prendida de alfileres”; algunos le han contestado: “¿y para qué se los quitaste?”.

 

Pero, ¿de quién fue el error de diciembre? Vayamos por partes, primero analizando las condiciones objetivas del país antes de la llegada de Zedillo.

 

a) El creciente déficit de la balanza comercial que desde 1993 se venía alertando, nuestro país importaba más de lo que exportaba. Algunos señalan como causas que el peso mexicano se había apreciado demasiado con respecto al dólar y habían propuesto devaluar la moneda para evitar que el déficit siguiera aumentando.

 

b) El cambio en la estructura de la deuda pública. En 1992 el 35% del saldo de la deuda era a corto plazo; para 1994 ese porcentaje pasó al 76%. Es decir, el gobierno debía cubrir compromisos de forma inmediata.

 

c) La drástica disminución de las Reservas Internacionales pasaron de 26 mil millones de dólares a finales de 1993 a menos de 10 mil millones en diciembre de 1994. La pérdida empezó tras el asesinato de Colosio (en marzo), después sobrevinieron varios escándalos que mermaron la confianza y los inversionistas decidieron sacar el dinero del país.

 

d) El aumento en las tasas de interés, para evitar la fuga de capitales lo que significó un costo de la deuda más alto. Se emitieron tesobonos, que era deuda pública indexada al dólar, de modo que se garantizaba que el peso no se devaluaría.

 

Carlos Salinas de Gortari venía encubriendo estos problemas porque quería ganar prestigio para llegar a dirigir la Organización Mundial de Comercio al final de su sexenio. Además, corregir estos problemas le hubiera ganado impopularidad frente al proceso electoral de 1994, por eso decidió no hacer nada y esperar. Estos fueron errores de Salinas y su secretario Pedro Aspe (que ahora es asesor de algunos gobernadores), ¿cuáles fueron los de Zedillo y Serra?

 

El 20 de diciembre, el gobierno de Zedillo anunció la devaluación de la moneda, o dicho eufemísticamente, que la banda de flotación del tipo de cambio aumentaba 53 centavos o 15%. Se trataba de un incremento altísimo el dólar pasó de 3,400 a 3,900 pesos (se acuerda de los tres ceros). Ese día se registró una masiva salida de capitales, algunos cálculos apuntan a casi 5 mil millones de dólares. Curiosamente, la salida de capitales inició poco antes de que el gobierno diera el anuncio oficial, se presume que un día previo, se reunieron en Los Pinos un grupo de empresarios para ser informados de lo que pasaría al día siguiente, por lo que tuvieron tiempo suficiente de preparar la salida de dólares.

 

El país se quedó sin reservas y el día 22 de diciembre el gobierno decidió dejar a libre flotación el tipo de cambio, lo que depreció la moneda aún más. Para enero de 1995 ya se cambiaba un dólar por 5 pesos. Este fue el error de Zedillo, un mal manejo de la comunicación que permitió la especulación. Ni Zedillo ni Salinas enfrentaron consecuencias civiles o penales por su ineptitud, las consecuencias las pagó el pueblo.

 

El rescate financiero se negoció en privado con Estados Unidos, a cambio, México siguió las privatizaciones, entregó el fondo millonario de las pensiones y jubilaciones a la banca privada que se constituyeron como AFORES y la deuda de banqueros y empresarios se cubrió con un fondo que se denominó FOBAPROA y que actualmente sigue pagando el pueblo.

 

¿Es posible que ese evento se repita? Aunque las condiciones económicas son distintas, hay focos rojos que se prenden y que debemos ponerles atención:

 

 

Elaborado con datos de Banxico, 2012-2017

 

a)      El aumento de la deuda pública, que en este sexenio ha crecido a un ritmo vertiginoso, 4 veces más rápido que los dos sexenios anteriores.

 

b)      El aumento de la tasa de interés, que Banxico ha decretado para tratar, fallidamente, de controlar la inflación.

 

 

c)      La inflación se salió de control debido al aumento de las gasolinas en enero de 2017.

 

d)     Las reservas internacionales no han crecido en este sexenio, en la gráfica 1 se muestra este evidente estancamiento.

 

 

e)      La volatilidad del tipo de cambio con respeto al dólar, que en este año llegó hasta los 22 pesos.

 

f)       La presión del exterior, principalmente de Estados Unidos que amenaza con cancelar el TLCAN, lo que impactaría directamente en la importación de alimentos y la exportación de automóviles; además de la reforma fiscal de Trump que disminuyó los impuestos a las empresas lo que podría motivar a que los capitales de inversión se reorienten hacia el vecino del norte.

 

 

g)      La inacción del gobierno, que de la misma forma que Salinas, Peña Nieto prefiere no actuar para no disminuir la popularidad del candidato José Antonio Meade, que de por sí llega muy maltrecho a la contienda.

 

La recomendación es que cuide su aguinaldo; 2018 se avizora muy complicado. En la próxima publicación presentaremos las proyecciones económicas, pero eso será en enero, después de que tomemos un descanso. Hasta entonces, felices fiestas y feliz inicio de año.

 

*Profesor-Investigador Facultad de Negocios Universidad La Salle México

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores

 

Twitter: @BandalaCarlos