Utopía

Opiniones divididas sobre amnistía a narcos

Eduardo Ibarra Aguirre

Una muestra demoscópica aplicada por Parametría pone en relieve que las opiniones sobre “otorgar amnistía a los narcotraficantes” están divididas en tres tercios entre los mexicanos. 30% de los entrevistados “considera que si el gobierno perdonara a los líderes de los cárteles del narcotráfico la violencia en el país disminuiría”, otro 30% dijo que “con el perdón la violencia aumentaría” y 28% “mencionó de manera espontánea que la medida no tendría impacto en los niveles de violencia del país y seguiría igual”; 12% ciento “no supo que contestar a la pregunta”.

 

Todo de acuerdo a la encuestadora que dirige Francisco Abundis, aplicada en viviendas del 14 al 17 de diciembre de 2017 y dada a conocer el martes 8. El motivo fueron las declaraciones de Andrés Manuel López Obrador sobre “la posible amnistía a narcotraficantes para combatir la violencia y la pacificación del país”, lo que reposicionó el tema en la agenda política con un debate entre analistas, académicos, periodistas y expertos, pero también una campaña interesada en confundir y desfigurar las ideas originales.

 

En el planteamiento inicial, hecho en un mitin en Quechultenango, Guerrero, el 2 de diciembre, de acuerdo a la fuente de Parametría (Huffingtonpost), AMLO dijo: “Hay que hablar con los mexicanos, con todos, y hay que plantearles de que necesitamos la paz y que todos podemos ayudar a que haya paz en el país. Vamos a explorar todas las posibilidades, desde decretar una amnistía, escuchando también a las víctimas, hasta exigir al gobierno de Estados Unidos que lleve a cabo campañas para aminorar el consumo de drogas”.

 

En tanto que La Jornada privilegió: “Si es necesario vamos a convocar a un diálogo para que se otorgue amnistía a los responsables, siempre y cuando se cuente con el apoyo de las víctimas; no descartamos el perdón. Se debe perdonar si está de por medio la paz y la tranquilidad del pueblo”. La diferencia no es secundaria porque contempla un diálogo y lo condiciona al apoyo de las víctimas, datos que muchos comentaristas omiten, mientras Ricardo Anaya y José Antonio Meade, ayunos de propuestas sobre el tema, las descalificaron.

 

Mas la población percibe de manera muy distinta el delicado tema, en comparación con los líderes políticos y analistas del oligopolio mediático. Como reporta Parametría, entre la población “no existe un rechazo inminente a la política de amnistía para narcotraficantes”. Advierte que no es la primera ocasión que encuentra este hallazgo, otras encuestas dan cuenta de la “complicada relación con los cárteles del narcotráfico y los posibles ‘beneficios’ que la población considera pueden traer estos grupos a las comunidades”.

 

Abundis Luna argumenta que los “datos históricos que muestran estas opiniones” durante seis años muestran que los mexicanos perciben beneficios de esta actividad criminal. En la última encuesta de diciembre de 2017, el 43% está de acuerdo con que “el narcotráfico hace más obras públicas en las comunidades que el mismo gobierno”. Otro 40% menciona que el narcotráfico genera empleos; mientras que 33% indica que genera progreso en las comunidades donde viven los narcos. El 26% está de acuerdo en que si el narcotráfico no generara violencia sería una actividad que beneficiaría a su estado y 23% lo concibe como un mal necesario. Pero esta tolerancia no se traduce en aceptación al consumo de drogas o bien al comercio de las mismas, la mayoría de los entrevistados estiman “malo” consumir drogas, así lo afirmaron ocho de cada 10 encuestados y el mismo número menciona que es “malo venderlas o producirlas”.

 

Otra pregunta de la encuesta es qué prefieren: que se combata al narcotráfico aunque se genere violencia o bien que no haya violencia aunque exista narco y al respecto en abril de 2016 se registró un dato histórico de personas que preferían pacificar a México en lugar de combatir al narcotráfico: 72%.

 

En la última encuesta de la serie realizada en diciembre de 2017, arrojó que más de la mitad de la población (57%) prefiere un México sin violencia aunque exista narcotráfico, contra 23% que apoya la idea de seguirlo combatiendo aunque ello genere violencia.

 

Compleja realidad que Obrador lee sin el dogmatismo oficial y sus “objetivos prioritarios” que son los que generan la violencia al desatar batallas por el liderazgo y el control de las plazas, ni las ataduras a realizar el trabajo sucio a imperio del norte a cambio de nada.