Un cuarto propio

Humor contra los estereotipos

Rakel Hoyos

Ahora que estamos casi a mitad del primer mes del año, se va desvaneciendo la euforia de la Navidad, así como los supuestos buenos deseos que tenemos para con todo el mundo, y regresamos a la cotidianidad.

 

El trabajo, la escuela, los problemas de siempre, las responsabilidades y el reto de cumplir con nuestros propósitos nos hacen plantarle cara a la realidad. Dentro de toda esta parafernalia, es muy válido reírse un poco de la vida y comenzar con buen humor. Y qué mejor que combinar el humor con la reflexión.

 

La comedia popular ha estado siempre presente en nuestras vidas, alegrándonos y haciéndonos pasar un buen rato, desde los típicos programas de TV hasta los antecesores de los standuperos. Sin embargo, es hasta hace poco que reflexiono en que la mayoría de estos cómicos es hombre y que sus chistes están repletos de machismo, sexismo y hasta misoginia. Basta solo mencionar el nombre de Polo Polo para entender a qué me refiero.

 

En este tipo de supuesta comedia la mujer ha sido parte del chiste, pero sin tomar un papel con el que nos podamos identificar, porque estamos acostumbrados a que es el género masculino el que se mofa siempre de las mismas cosas: la suegra, la esposa fodonga, la novia celosa.

 

Y con muchos de los actuales standuperos la cosa no ha cambiado casi nada. Me indignó sobremanera ver unos minutos del show de un asqueroso tipo que se hace llamar Carlos Ballarta; tuvo sus cinco minutos de fama y una lo podía ver hasta en la sopa, así que la curiosidad venció e intenté “disfrutar” de uno de sus monólogos. Deserté en menos de diez minutos, cuando empezó a hacer chistes sobre las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez. No podía creer que a este sujeto se le ocurriera que el feminicidio puede ser gracioso, menos aún que haya gente que lo siga.

 

¿En qué mundo vivimos que los feminicidios son tan comunes que hasta podemos mofarnos del tema? ¿Cómo reaccionarían la gente si las comediantes empiezan a crear chistes sobre asesinar a los hombres para crear una sociedad mejor, sin agresiones sexuales, violencia, acoso o retretes salpicados?

 

Claro, no faltará quien diga que también hay mujeres que violan, asesinan y cometen otros actos de violencia, pero habría que revisar las estadísticas para darnos cuenta que la diferencia entre estos mismos actos cometidos por hombres es abismal.

 

Pero continuando con el tema de la risa, también hay muchos tópicos femeninos por explotar, el problema es que se nos ha negado hablar de ellos porque una mujer “decente” no habla de sexo, no habla de sus genitales o de menstruación; debemos ser discretas y pudorosas en lo que respecta a nuestros cuerpos. Es difícil atravesar esas barreras ideológicas y hablar de lo que a nosotras nos interesa, sobre todo, burlarnos de ello.

 

Si bien es cierto que hay ejemplos de mujeres comediantes como Mara Escalante, Lucila Mariscal, la India María y más recientemente Roxana Castellanos, Las lavanderas y Sofía Niño de Rivera, me pregunto por qué varias de ellas tienen que caracterizarse como sexoservidoras, indígenas o personas de clase baja.

 

Afortunadamente, hay mujeres que están haciendo otro tipo de comedia sin estereotipos y sin pelos en la lengua.

 

Con un salto que demos a YouTube en busca de “stand up feminista” vamos a encontrar muy buenas opciones. Entre lo más recomendable está el show de la mexicana Gloria Rodríguez, quien hace un divertidísimo monólogo sobre los problemas de las mujeres con sobrepeso, sobre los traumas por la edad y las imposiciones de la moda.

 

Pero si lo que buscamos es una comedia inteligente, lo ideal son los videos de la española Patricia Sornosa. El humor de esta mujer sale completamente de lo simplón para abordar temas de política, religión, educación sexual o machismo. Te ríes pero también reflexionas por ejemplo en cómo es que los marichulos se atreven a llamarnos feminazis y a comparar el feminismo con el nacismo.

 

Otra española con uno de los monólogos más inteligentes que he escuchado es Pamela Palenciano. Seguramente su sketch incomoda a muchos por lo certero de su cómica crítica al patriarcado, a los típicos roles sociales y su influencia en la desigualdad de género.

 

Continuando con la sátira, otro canal recomendable es el de “CUALCA”, de las argentinas Malena Pichot y Charo López. También se pueden encontrar monólogos independientes de las dos en otros videos, pero básicamente son sketches sobre acoso callejero y laboral, estereotipos femeninos y violencia contra las mujeres.

 

Y si a una crítica de cine le agregamos un poco de humor, obtenemos un divertido resultado como el que nos ofrece Isa Calderón, quien desentraña conocidas cintas para hallar los clichés más absurdos. Aunque he de advertir que este canal de YouTube es de cuidado porque puedes darte cuenta de lo machista o ridícula que puede ser alguna de tus películas favoritas (no recomendado para los fans de Amélie).

 

Quizá la más famosa de estas standuperas es Amy Schumer. La también actriz, guionista y productora tiene un programa de comedia llamado Inside Amy Shumer que es verdaderamente hilarante. La naturalidad y veracidad con la que retrata los problemas femeninos hace que te sientas muy identificada.

 

Estos son solo algunos ejemplos de mujeres que están desempeñando un excelente trabajo en la comedia, que nos demuestran que podemos reír, pasar un buen rato y además reflexionar sobre los problemas que enfrentamos las mujeres en nuestro día a día.