Landon Donovan: de enemigo ¿a compatriota?

 
Gustavo Mirón Reyes

El pasado viernes, los Panzas Verdes del León sorprendieron a propios y extraños al anunciar el fichaje del estadounidense Landon Donovan, quien tenía año y medio retirado del futbol profesional.

 

Donovan desempolvará los tachones para regresar a las canchas con un equipo que ya probó a Eric Wynalda hace unos ayeres y que hoy en día cuenta con el arquero de las barras y las estrellas, William Yarbrought.

 

Landon Donovan es el enemigo público número uno de los aficionados al futbol en México, pues desde el día que orinó en la cancha del Estadio Jalisco, que derivó en el célebre grito homofóbico que aún se escucha en los estadios, el delantero no es bien visto en nuestro país.

 

Independientemente de la falta de respeto cometida, Donovan alimentó el odio del mexicano hacia su persona con sus grandes actuaciones con Estados Unidos ante el Tricolor, que resultó en la eliminación de Corea-Japón 2002.

 

Al mexicano aún le molesta y le duele esa noche de eliminatoria en Columbus, donde Donovan hacía y deshacía a su antojo a la zaga azteca. Era tal el regocijo de Landon en la cancha, que tenía el cinismo de ir con aficionados tricolores a preguntarles dónde estaba México.

 

Con el retiro le llegó la cordura a Donovan, quien desde su cuenta de Twitter hacía comentarios fuertes contra su representativo nacional y reconocía el buen momento que vivía la Selección Mexicana.

 

En su momento, las Águilas del América coquetearon con el norteamericano, pero Landon prefirió mantenerse en la MLS, con breves lapsos en la Bundesliga y en la Premier League.

 

El viernes presumió que se vestirá de verde y festejó llegar a un equipo como León, que ha lanzado el “bombazo” de la temporada con el regreso a las canchas del hijo pródigo gringo, y enemigo número uno de los mexicanos, Landon Donovan.