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Ángel Trinidad
Alberto Ramírez

La vida de Ámbar Luna, una pequeñita de escasos 6 años, cambió de manera drástica de la noche a la mañana: después de pasar un fin de semana lleno de alegría y armonía al lado de sus padres, en unos instantes su cuerpo perdió fuerza y no ha podido levantarse.

 

Los médicos especialistas del Hospital del Niño Poblano tienen la sospecha de que la menor presenté síntomas del Síndrome Guillain Barré, que consiste en que el sistema inmunitario del organismo ataca parte de sistema nervioso periférico; el síndrome puede afectar a los nervios que controlan los movimientos musculares, así como a los que transmiten sensaciones dolorosas, térmicas y táctiles.

 

Alí Navarrete, madre de Ámbar, platicó para Imagen Poblana que están a la espera de un diagnóstico certero, ya que todo está solo en sospechas y, aunque actualmente la menor está en tratamiento, el hospital no cuenta con toda la medicina, además de que el Seguro Popular no tiene la cobertura de este padecimiento en mayores de 5 años, “y mi hija acaba de cumplir 6 años el 29 de diciembre pasado, ya fue cuestión de suerte o del destino, pero no nos tocó” lamentó.

 

Ámbar, comenta su madre, empezó a presentar síntomas desde el viernes pasado, quejándose de que veía doble las cosas; sus padres pensaron que estaba “haciendo bizco”, ya que fue solo de forma momentánea, pasando el resto del día de manera normal.

 

“El sábado fuimos a caminar en familia, pero para el domingo amaneció con su molestia que veía doble y ella comentaba que sentía un dolor en su pierna izquierda cerca de su tobillo, pensamos que por el paseo estaba envarada, pero no cedía el dolor y caminaba un poco por la mañana. La llevé al baño y se cayó, se desvaneció y ya no se pudo levantar, la tuvimos que cargar, ya no se podía sostener”.

 

A partir del domingo y hasta su ingreso al HNP el lunes de esta semana, la pequeña Ámbar ya no pudo caminar.

 

“Mi nena requiere atención hospitalaria y para ser diagnosticada necesita de algunos estudios que el seguro no los cubre, y el hospital no los tiene, como el que nos acaban de pedir como es la resonancia magnética craneal, y esta resonancia la debemos hacer externa al hospital, ya que la fecha que nos tienen ellos y para que lo cubra el Seguro Popular es una fecha prolongada, nosotros no queremos que la nena tenga esta sintomática, ya que ella se queja mucho de dolor, está llorando, siente que no puede mover su cuerpo, se desespera, no duerme y no quiere comer, está muy desanimada”.

 

La madre de la pequeña está muy preocupada y afligida, ya que en una ocasión su hija le externó a su bisabuela que prefería morirse a seguir con el sufrimiento que la tiene postrada en la cama del hospital.

 

“Temo por la vida de mi nena, ya que de ser así este síndrome podría tener problemas con su respiración, y actualmente mi nena está teniendo problemas con su respiración, ella dice que se ahoga mucho y está muy desanimada, aunque tratamos de animarla”.

 

Dijo que está muy preocupada al igual que el padre, “nuestro miedo es una cirugía, una complicación que la estén anestesiando y pueda tener alguna repercusión”.

 

Por ello, dijo que es importante la resonancia magnética, ya que ante el problema que tiene la menor al respirar “ahí quede nuestra nena”.

 

Indicó que los doctores le han comentado que este síndrome es viral y lo pudo haber adquirido por comer mora o embutidos o por alguna reacción a alguna vacuna que se le puso recientemente, “también por un cuadro infeccioso en los intestinos o la gripe; no están certeros del por qué la haya dado, sino que es la sospecha que los médicos tienen por lo que pasó a mi hija antes de que se pusiera mal”.

 

Asimismo, comentó que los médicos le han dicho que no es un padecimiento simple de tratar, ya que si tenía evolución la podían dar de alta rápido, “pero necesitamos agilidad en los estudios y análisis, sabemos que tenemos que sacar cita, pero la vida de nuestra hija corre riesgos, y ojalá fuera la primera y la única que la atendieran”.

 

Por ello, hizo un llamado a las dependencias de salud, solicitando ayuda con los estudios que requiere se menor hija y así conocer el diagnostico de Ámbar, “no tenemos dinero y sabemos que se nos vienen más gastos, el hospital no nos puso la medicina completa, nosotros tuvimos que comprar los frascos de Gammaglobulina, ya que necesitaba 6 frascos y solo pudimos conseguir 4, afortunadamente el hospital contaba con 3, por que un paciente los donó, por ello corrimos con suerte”.

 

Mencionó que cada frasco de medicamento tiene un costo de 3,250 pesos y es muy difícil surtirlo en las farmacias, “eran necesarios para que pudieran darle estímulo a sus músculos y nervios. En todo Puebla, el único hospital era este, tenían tres frascos por donativo. Corrimos con suerte, nos cotizaron los 6 frascos en 19,50,0 pero no pudimos juntar para los 6”.

 

Después de la aplicación de este medicamento, único que sirve para el tratamiento de este síndrome, están a la espera de que evolucione la menor y efectivamente sea esta la enfermedad a atacar y no deje secuelas, ya que según lo dicho por Alí, saben de personas que padecieron esta enfermedad y ya no hablan o arrastran los pies al caminar, porque ataca su sistema nervioso.