Como por “arte de magia (electoral)”, Prospera atiende “muy bien” a beneficiarios

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Enfoque
 
Alberto Ramírez

Los programas federales que “brindan” el apoyo a los grupos vulnerables del país han cambiado su logística de operación en época electoral, como los casos de “Prospera” y “70 y más”, que a través de depósitos bancarios bimestrales hacen llegar el recurso a los beneficiarios.

 

Pero de cara al proceso electoral de julio de este año, el mal servicio y atención han cambiado por buenas caras por parte de los burócratas de estos programas, tal como lo comenta la señora Mayela, beneficiaria con el programa Prospera.

 

“Recibo 1,500 pesos cada dos meses, por mi hijo que va en la secundaria, tenemos dos años que nos inscribimos a este programa y siempre, siempre depositan a destiempo, nos citan a consulta médica porque es un requisito y perdemos prácticamente todo el día”.

 

En los últimos días, la situación cambió de forma repentina, ya que el depósito que reciben cada bimestre se ve reflejado muy a tiempo, y la atención médica es rápida y con buenos modales.

 

Pareciera que somos familiares de algún político o de alguien; nos tratan bien y hasta nos piden que nos cuidemos mucho con estos fríos. El dinero lo están dando a tiempo y hasta me dicen que si pueden ayudarme con mi trabajo, que me capacitan a no sé qué cosas, pero no, yo digo que no”.

 

Por otra parte, María comentó para Imagen Poblana que su abuelita de más de 80 años recibe cada dos meses la ayuda económica de 1,200 pesos.

 

“Pues no sirve de mucho, pero algo es algo. Y sí, siempre retienen los pagos un montón de tiempo, ser poco y luego lo depositan cuando quieren, qué poca. Pero ahora, ya cambiaron las cosas por arte de magia, le están dando su dinero a mi abuelita a tiempo y ya no tiene que venir a las oficinas para lo de Supervivencia”.

 

En este sentido, María dijo que Supervivencia es parte de los requisitos que deben cumplir su abuelita para seguir recibiendo el apoyo.

 

“Nada más tiene que venir a pararse, hacer fila y que la vean que sigue viva, es todo. Pero la última vez que vino, le dijeron que ya no se preocupara, que ahora uno de los que trabajan acá en Sedesol la va a ir a visitar a la casa y verificar que sigue viva”.