San Alejandro sin su hospital, enfermo de delincuencia y bajos ingresos

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Jaime López

Después de ser una de las zonas más transitadas de la capital poblana, Villas San Alejandro se ha convertido en una región silenciosa y olvidada, en la que los letreros de "Se Renta" están por todos lados, y se ha dejado de observar el desfile de batas blancas. Esto como consecuencia del movimiento sísmico acontecido el pasado 19 de septiembre, que provocó el cierre del nosocomio, que fue emblema y motor de actividad económica.

 

En ese sentido, los pocos comerciantes que siguen instalados en los alrededores del Hospital General Regional 36 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que era el nombre completo de ese inmueble, reconocieron a Imagen Poblana que sus ventas han decaído hasta en un 85 por ciento, al contrario de la delincuencia, que aprovecha el abandono de la zona para hacer de las suyas.

 

"San Alejandro tampoco era una zona muy segura, pero a partir eso (el cierre del hospital) sí hemos estado con más cuidado, porque ya no hay tránsito de personas, eso hace que nosotros estemos más alertas, porque también la policía ya dejó de pasar", señaló Pedro, encargado de una cafetería en Villas de San Alejandro.

 

"Sí ha bajado un poco, he visto mucho local que ha cerrado, la mayoría. No he pensado en reubicarme porque gracias a Dios seguimos, por la comunidad, aunque sí bajó para mí como un 20 por ciento", mencionó José Salgado Iñiguez, dueño de una lavandería.

 

En un recorrido efectuado por Imagen Poblana, trabajadores formales e informales coincidieron en que la economía o actividad comercial de San Alejandro disminuyó considerablemente, pues los médicos especialistas, así como enfermeras, que conformaban la planta laboral del Hospital General Regional 36, representaban su principal fuente de ingresos.

 

De tal modo que baristas de la Cafetería Colibrí, empleados de tiendas de conveniencia, al igual que vendedores de tamales y frituras, informaron que entre un 60 y 85 es el porcentaje que han caído sus entradas financieras. Mientras que alrededor de 10 locales o establecimientos de la zona han cerrado sus puertas, y los han disminuido de 43 a 10.

 

Asimismo, platicaron que los atracos a transeúntes y negocios en las calles aledañas al nosocomio, sobre todo a altas horas de la noche, se incrementaron notablemente.

 

"Imagínate, tiene como un mes que dos cortinas las abrieron y en la otra calle están asaltando, así que pedimos que el gobierno se apure a reabrir hospital o el instituto, no sé de quién sea responsabilidad", apuntó Josué Mejía, vendedor de tamales.

 

Sobre si han pensado en reubicarse, los comerciantes entrevistados manifestaron que aún no, pues siguen a la espera de que el IMSS comience pronto con la construcción de las nuevas instalaciones médicas.

 

Una de las zonas más transitadas de la capital poblana se enfrenta a uno de los "comas" financieros más duros de su historia. ¿Podrá recuperarse? Solo el tiempo y la voluntad de las autoridades competentes lo dirán.

 

El hospital de San Alejandro atendía a pacientes de Puebla, Tlaxcala, Veracruz y Oaxaca, y tenía una plantilla superior a los dos mil trabajadores. Asimismo, tenía a su cargo el área o especialidad de maternidad, en la que diario se recibían, en promedio, 20 nuevas vidas.