Indice Político

¿Cuántos esqueletos hay en el clóset del gabinetito de EPN?

Francisco Rodríguez

En sus memorias, sir Winston Churchill dejó asentado que la política era la profesión más difícil del mundo, pues en ella se moría varias veces. Algo parecido pasó con Gilberto Flores Muñoz, el secretario de Agricultura y Ganadería de Ruiz Cortines. Murió en varias ocasiones, pero en la última a manos de su nieto y su pareja.

‎A finales de la década de los setenta del siglo anterior, fueron encontrados los cuerpos de Flores Muñoz y de su esposa, María Izquierdo --Ana Mayrena, en el ambiente literario--, destazados por su nieto, fuera de sí al enterarse que había quedado fuera de los planes hereditarios de sus abuelos.

 

El nieto --en compañía de su amiguito Anacarsis, nieto de un magnate alemanista que hizo fortuna con los conductores eléctricos fabricados en Pastejé-- era hijo de un destacado prócer del Instituto Mexicano del Seguro Social, el mismo que según averiguaciones posteriores le había dado la receta médica con los somníferos indispensables para que el abuelo y su esposa aguantaran el filo de los machetes sin reaccionar.

 

La penúltima vez que Gilberto Flores Muñoz, El Pollo, como se le conocía en el ambiente político, había muerto fue civilmente, durante las llamadas auscultaciones ruizcortinistas por su sucesión presidencial, que en realidad eran los rituales de un solo dedo. Sucede que Muñoz, el nativo de Compostela, Nayarit, era un gallo muy jugado.

 

Todos, hasta Ruiz Cortines, se inclinaban por El Pollo

 

Para 1957, el quinto año de Muelas de Coyote,‎ como apodaban sus amigos a Ruiz Cortines, éste ya se había decidido por el ciclón nayarita, un hombre demasiado temerario y ambicioso que había dado enormes resultados en la producción del maíz, y en la constitución de la Ceimsa, un ente encargado de la distribución del grano en las emergencias nacionales.

 

En las mesas del "Café París", la catedral de la tenebra huehuenche, ubicada sobre la calle de Filomeno Mata, adjunta a la celebérrima cantina "La Ópera", todos los desempleados políticos confabulaban y concluían que Flores Muñoz era el bueno, el elegido, pues.

 

Entre los íntimos amigos del nayarita Flores Muñoz se comentaba en voz alta sobre los merecimientos del seguramente ungido, pues hasta Gabriel Ramos Millán, ‎llamado Apóstol del Maíz por los comentaristas paniaguados, se le había rendido antes de morir en aquel avionazo del Popocatépetl, junto a la actriz veracruzana Blanca Estela Pavón.

 

‎No faltaba en las reuniones el gracioso e indiscreto que mencionaba entre las copas del bullicio, los chismes detectados en torno a la persona del Primer Magistrado, como gustabaMuelas de Coyote que le llamaran en público, e indiscreciones sobre los escándalos en la casa de citas que mantenía su esposa formal....

... María Izaguirre, en un segundo piso de la esquina de Versalles y General Prim. Éste sí era un baldón, pues el conocido lupanar se ubicaba a tres cuadras de la secretaría de Gobernación, donde el antiguo pagador del ejército gabacho invasor de Veracruz había despachado seis años antes .

 

Chismes y burlas hicieron cambiar la Gran Decisión

 

Estas gracejadas fueron las que, en opinión de muchos, orillaron a Ruiz Cortines a acelerar su decisión, pues en el viejo régimen, igual que en todas las sociedades secretas se castigaba el escándalo, jamás el delito. Tenía que colgarse de los desvíos detectados en la Secretaría de Agricultura y Ganadería para frenar la cargada de los búfalos.

 

Así, cuando el viejo Muelas de Coyote lo creyó oportuno, mandó llamar, por conducto de uno de sus delatores, Antonio Carrillo Flores, a la sazón Secretario de Hacienda y Crédito Público, a Flores Muñoz. Ya en el despacho mayor, le dijo: "Acompáñame Pollito, aquí en la oficina de junto está Aguilar y Maya --el procurador General- para entrevistarte--...

 

... y que acabemos de arreglar de una vez por todas el asunto de la sucesión, hay formalidades que debemos cumplir antes de todas las ceremonias. Tienes que estar limpio de polvo y paja para lo que se viene." Al abrir la puerta de la sala donde estaba el guanajuatense Aguilar y Maya, Ruiz Cortines le encargó al gallo, dejándolos solos, porque la Patria lo reclamaba.

 

Robo, traiciones, entreguismo, dispendio y virilidad en duda

 

En consecuencia, el Procurador se dirigió al posible ungido y le enseñó los documentos que hablaban por sí mismos: los balances contables de la Ceimsa, con un faltante de varios millones, coincidentes con el costo de una fastuosa residencia en Compostela, y algo más grave...

 

...las facturas de las aportaciones a la campaña del General Miguel Enríquez Guzmán, candidato opositor a la campaña de Ruiz Cortines... más la correspondencia sostenida con algunos funcionarios estadounidenses, donde El Pollo se expresaba en tono irrespetuoso del Presidente.

 

Esto, aparte de las facturas del señor Manzur, vendedor de abrigos en la avenida Juárez, a través del cual había surtido guardarropas millonarios en pieles de visón para esposas, meretrices y algunas favoritas del ex presidente Miguel Alemán Valdés... fotografías comprometedoras con algunos juniorcitos de la alta sociedad...

 

... capitalina, y otras más comprometedoras aún con su jefe de ayudantes en parajes solitarios de la carretera a Cuernavaca... con la instrucción del Primer Magistrado de hacerlas del conocimiento público para que no quedara duda de la autenticidad de los documentos y de la decisión de limpiar su pasado reciente... después, por supuesto de enviárselas a su señora, María Izquierdo.

 

Aguilar y Maya lo hizo llorar y clamar el perdón del Presidente

 

Cuentan las crónicas que conforme Aguilar y Maya le iba pelando la piña, El Pollo se hacía chiquito, le temblaban los belfos, no le respondían los gestos, ni las facciones de su rostro, y poco a poco se fue arrodillando, en medio de un mar de llanto, alcanzando a balbucear:

 

"Le suplico, licenciado... dígale usted al Jefe que yo nunca he tenido ninguna ambición, no quiero ser candidato y menos a ese costo... sólo ‎quiero irme a mi casa, y le firmo la renuncia que quiera, pero por favor quemen esto... no soy nadie, no quiero nada".

 

Hoy, quienes se quedaron en el camino ¿cuántos muertos esconden?

 

Así eran estas cosas. Ahora falta saber el porqué Miguel Ángel Osorio Chong, frustrado aspirante a la candidatura del tricolor no saltó esa vara. ¿Será que, también él, no estuvo dispuesto a que se limpiara su pasado reciente, en aras de la pulcritud que exigen las circunstancias actuales. En honor a la trascendencia y a la política de la transparencia tan mentada en el sistema anticorrupción.

 

De entre Osorio, Narro y De la Madrid, quienes se quedaron en el camino, ¿tenían en regla sus documentos, las facturas subrepticias, los cobros de las comisiones que se harán públicos en campaña, las fotografías comprometedoras, los cadáveres escondidos en los feisbucsimeils y tuiters de los tiradores... las casas y los lingotes de oro de Videgaray, los negocios eléctricos y de infraestructura de Osorio Chong y de sus hermanos incómodos, los pecadillos de Nuño, y de Narro, sin faltar los documentos clasificados de Eruviel, el flamante estratega de Zacazonapan, valedor de favoritos en Toluca..y tantas otras cosas...

 

¿Fue Meade el único que no tenía cadáveres en el closet? Y si así hubiera sido, ¿no habría sido mejor que "el dedo" favoreciera a quien los escondiera, pero que sí comunicara con el electorado, porque la verdad es que el ex de Hacienda, ex de Sededol, ex de la SRE, ex de Hacienda y ex de la Financiera Rural tiene más cargos en su curriculum que verdaderos apoyos dentro del PRI.

 

Como todos son iguales, ahora nadie puede invocar decencia

 

Pero no se preocupen los que tengan esqueletos debajo de la cama: ya las cosas no se resuelven como machitos. Hoy la exoneración de todo viene de la complicidad, pues si algo hermana a la pandilla atracomulca es su proclividad al atraco y la traición. Como todos son iguales, nadie puede invocar la decencia ni las prendas personales sobre los demás.

 

Se acabaron los pudibundismos. La leona ya parió un ratoncito. Y se confirmará que, en la política a la mexicana, no sólo no se muere mil veces, se hace cera y pabilo de la muerte de los demás.

 

¿No cree usted?