Del lino al látex: la historia del condón

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Sputnik

Pareciera que condones hubo desde la época de Tutankamón. Eran de lino, tripa de animales, vegetales, caucho, hasta que en la década de 1850 llegó el látex y marcó una revolución. Increíblemente recién en la década de 1930 los condones empezaron a ser desechables.

 

Aunque parezca un invento moderno, es difícil precisar el origen del condón. Unas pinturas rupestres realizadas en las cuevas de Combarelles, Francia, que datan del año 200 antes de Cristo, dan cuenta del uso de algo semejante a un preservativo. Sin embargo, 3.000 años atrás, se constató que los egipcios utilizaban forros para el pene hechos con materiales vegetales.

 

También se dice que los milenarios chinos usaban papel de arroz untado en aceite para enfundarse el pene y evitar embarazos. No obstante, se estima que los promulgadores de su uso fueran los soldados romanos; ellos usaban tripas de cordero o borrego para fabricar condones; los ataban en una de sus puntas y listo.

 

En el siglo XVI Europa estaba azotada por la sífilis, en ese entonces el anatomista y cirujano italiano Gabrielle Fallopius diseñó algo similar al condón que conocemos hoy: un objeto hecho de tripa de animal y lino que cubría el glande y se ataba alrededor del pene con una cinta, con el propósito de prevenir la sífilis y gonorrea.

 

Fue Ercole Sassonia quien muchos años después describió el uso de una funda de lienzo más larga, embebida previamente en una preparación herbal o química, que cubría el pene por completo (quizás el primer intento de crear un espermicida para los condones).

 

Se dice que el rey Carlos II de Inglaterra (siglo XVII) fue quien le pidió a su médico que produjese algún artilugio que lo ayudara a prevenir enfermedades de transmisión sexual y evitara engendrar bastardos. El médico le habría diseñado unos cilindros de caucho lubricados en aceite. La innovación habría adoptado el apellido del inventor, Condom, sin embargo es mucho más probable que la palabra derive del latín ‘condus' que significa recipiente o ‘condere' que significa esconder, proteger.

 

En la década de 1840 se dejó de usar las pieles de animales. Charles Goodyear descubrió la vulcanización del caucho e inventó los condones de caucho, que eran más resistentes y lograban una mejor sensibilidad.