Necesario ser amigable con la naturaleza este 14 de febrero

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Notimex

Este 14 de febrero se podría festejar haciendo un consumo responsable al dar o pedir regalos sin envoltura, sin bolsa y sin moño para ser amigables con la naturaleza y al tomar conciencia, transformar los hábitos de consumo.

 

En su página de Internet, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) destacó que se puede evitar la tala de bosques y pérdida de biodiversidad si se usa papel reciclado hasta ocho veces antes de que pierda su calidad, y también prescindir de consumo de energía eléctrica y agua para fabricar papel virgen.

 

El celofán de las bolsas para envolver y adornar regalos y ramos florales son muy populares. Este material, que también es parte de las cintas adhesivas para sujetar el papel o el moño de los regalos, se elabora a partir de madera, algodón o cáñamo, así como de polipropileno, un derivado de petróleo.

 

Al año, se utilizan en promedio 150 bolsas plásticas de supermercado fabricadas a base de petróleo, pero la naturaleza tarda cientos de años en degradarla.

 

Asimismo, en México se generan anualmente más de 42 millones de toneladas de residuos sólidos, volumen equivalente a 175 veces el de la Pirámide del Sol de Teotihuacan, y del que solo se recicla el 10 por ciento.

 

“Si recuperáramos todos los residuos valorizables que generamos, ya sean orgánicos o con valor de reciclaje, cerca del 80 por ciento de los mismos dejarían de llegar a los rellenos sanitarios, se ahorraría espacio y se alargaría su vida útil”, apuntó.

 

Refirió que la antigua tradición romana de hacer ofrendas y regalos a Cupido, Dios del Amor, al pedirle favores, trascendió hasta la época actual para expresar  sentimientos a los amigos o a la pareja por medio de presentes y agasajos.

 

A mediados del siglo XX, con el avance de la industrialización en el país se fue adoptando el hábito de mostrar el afecto a través de regalos, muchas veces objetos de moda, y se alentó la creencia de que a mayor ostentación de los mismos mejor representación del tamaño y calidad de las emociones.

 

La Semarnat subrayó que, no imaginamos nocivo impacto ambiental de convertir en basura los desechos de la mercancía que se obsequia el Día de San Valentín, a veces superflua o innecesaria, y que es eliminada casi al parejo de la celebración, pues de inmediato moño, bolsa y envoltura van al bote de los residuos.

 

En el Día de la Amistad y del Amor podemos percatarnos de cómo ejercemos presión sobre los recursos naturales de los que se extraen las materias primas para elaborar envases y embalajes que desechamos regularmente como basura, puntualizó.