500,000 mexicanos en el extranjero votarían; la mayoría, por AMLO

 
Luis Alberto Cataño

Desde 2006, hay la posibilidad para que mexicanos radicados en el extranjero ejerzan su voto para las campañas presidenciales; sin embargo, nunca en la historia se habían dado tantas solicitudes como hasta ahora para ejercer el sufragio, que podría llegar hasta medio millón de personas.

 

Y ello se vuelve más trascendental cuando de acuerdo con encuestas regionales en los estados más importantes de Estados Unidos, es Andrés Manuel López Obrador el de mayor preferencia.

 

En 2006, el voto en el extranjero, la mayoría de países europeos, fue de 33,000 y no hizo la diferencia. En 2012, la cifra llegó hasta llegó hasta 42,000 y tampoco fue diferencia para el resultado; no obstante, los candidatos tendrán un especial interés en capitalizar algunos de esos potenciales 500,000 votos.

 

Esto gracias a que es el número de credenciales de elector que se han entregado, pero al momento van poco menos de 280,000 solicitudes, lo que se traduce también en una cifra importante de votos útiles en la elección.

 

AMLO y los beneficios de su campaña por Estados Unidos

 

Desde hace un año, el ahora candidato presidencial y entonces presidente de Morena, Andrés Manuel López Obrador, hizo una gira por Estados Unidos que tocó ocho ciudades de vital importancia para los mexicanos como Los Ángeles y Nueva York, donde encabezó mítines y encuentros con grupos migrantes como una medida para hacerle frente a la política del mandatario norteamericano Donald Trump.

 

En su gira, tuvo la oportunidad de encontrarse con otros grupos que le dieron el visto bueno a más de 12 meses de las elecciones, pero este “madruguete” representó para los votantes en el extranjero una preferencia por sobre las opciones del PRI y PAN.

 

Incluso, esta gira ayudó a fortalecer el discurso anti Trump de López Obrador, que ha manifestado también en México durante su campaña electoral y que capitaliza el sentimiento de los connacionales que están en el territorio norteamericano y que viven con el temor de la deportación o la pérdida de sus derechos fundamentales.

 

Ricardo Anaya intentó hacer lo mismo en el verano pasado, pero su campaña al no intentar ejercerla en tierra y solo en medios de comunicación, donde presumió su educación bilingüe con el famoso “It’s insolting and unacceptable”, no le permitió acercarse a los migrantes, quienes son los principales afectados por las políticas migratorias y, al final, los que votan.

 

Por otro lado, José Antonio Meade ha querido apoyarse en lo que hizo cuando fue canciller mexicano hace un par de años y el trabajo que le tocó en la reforma para los ‘dreamers’, todavía en tiempos de Barack Obama, situación que tampoco le ha hecho tener mucha popularidad.

 

El movimiento popular de López Obrador también se ha beneficiado en razón de que muchas de las familias radicadas en Estados Unidos viven en situación de clase media a clase media baja, y sus familias viven en la misma situación en territorio mexicano.