Botargas, entretenimiento a altas temperaturas

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Ángel Trinidad
 
Jaime López

Resistir los intensos rayos del sol enfundado en un traje térmico, soportar las groserías de adolescentes, así como lidiar con malos olores, son algunos de los obstáculos que deben enfrentar las personas que trabajan como botargas, un oficio muy socorrido hoy día por diversos políticos, con el objetivo de animar y entretener a quienes asisten a sus actos proselitistas.

 

“En muchas ocasiones, debes de trabajar con la botarga que te da el cliente y la mayoría de las ocasiones está muy sucia, porque no la mandan a lavar o ya está deteriorada, entonces eso sí complica un poco el trabajo”, señaló Cutberto Hernández Pérez, quien lleva casi 18 años laborando en las botargas y la animación de actos públicos.

 

En entrevista con Imagen Poblana, el hombre que le ha dado vida a las botargas del Pollo Feliz y del reno de Telcel relató que el principal requisito que deben cumplir los que desarrollan dicha ocupación es divertirse y saber divertir a la gente, sumado a que en ciertos actos es útil que también sepan interactuar con los infantes.

 

Explicó que hay diferentes clases de botargas, por ejemplo aquellas que animan fiestas familiares o infantiles o las contratadas para promocionar un producto o servicio. En el segundo grupo se inscribe el famoso personaje del “Doctor Simi”, quizá la botarga más popular en el imaginario popular.

 

“Es un tanto diferente la animación comercial y la animación de fiestas; en fiestas sí bailas con los niños, y en la comercial debes llamar la atención de la gente, ahí por lo regular se trabaja directamente con la farmacia”, explicó.

 

Botargas que están en actos políticos no pertenecen a las "grandes ligas"

 

El entrevistado rechazó que las botargas usadas para la promoción política de un candidato pertenezcan a las “grandes ligas” del entretenimiento, pues esas suelen ganar una cantidad monetaria similar a las que consiguen las contratadas para animar un show familiar.

 

Al respecto, precisó que son las botargas que acompañan a los equipos de beisbol, soccer o futbol americano las que podrían catalogarse como parte de ese selecto grupo, pues ganan más dinero y gozan de mayor fama, además de que hacen acrobacias, recorren todos los estadios y saludan a las fanaticadas. Un ejemplo de lo anterior es “Pancho Perico” de los Pericos de Puebla, “Goyo” de la UNAM o “El Burro” del Instituto Politécnico Nacional.

 

El ABC de las botargas

 

Según Hernández Pérez, el sueldo promedio de una botarga es de 350 pesos por cuatro horas; sin embargo, esto dependerá de cada agencia, pues existen algunos intermediarios que solo pagan 200 pesos por ocho horas de labores.

 

En el caso de las empresas privadas, tipo la Farmacia Similares, la retribución financiera para las botargas puede ser de hasta 5,000 pesos mensuales, indicó.

 

Por otro lado, mencionó que noviembre y diciembre, incluso los primeros días de enero, es cuendo hay mayor demanda laboral para las botargas.

 

Sobre cuánto pesa una botarga, el animador apuntó que hay trajes de 6 kilos, mientras que personajes como el protagonista de Kung Fu Panda o el Pollo Feliz pueden rebasar los 10,000 gramos.

 

Finalmente, destacó que dos de las mayores satisfacciones que causa enfundarse en una botarga es viajar a diferentes partes de la entidad o del país, así como de hacer sonreír a los “reyes del hogar”.