Acta Pública

Pagar o no pagar. ¿Esa es la cuestión?

Claudia Rodríguez

Apenas ayer, en una más de mis múltiples visitas al supermercado, me sucedió que una vez que pagué los productos, agradecí a la  cajera y al amable señor que embolsó mis compras, y al cargarlos ahora a la cajuela de mi auto caí en la cuenta de que ni yo descargué, ni que tampoco nadie me señaló que en la parte baja del carro de la tienda de autoservicio, llevaba un suavizante para ropa que no me fue cobrado.

 

Pensé que lo mejor sería regresar a pagarlo, aunque ahora el señor que me apoyaba en la faena de poner las bolsas en mi auto me instaba a no hacerlo.

 

Regresé a la tienda y pagué el producto, pensando en que lo bueno es que nadie se percató de lo sucedido, porque aunque no fue mi intención no pagar, de habérmelo alguien señalado, pocos hubieran creído que sólo fue un olvido, una falla sin premeditación, así como una falta de revisión de los empleados atareados por cobrar a los clientes que en decenas hacíamos fila en cada caja de cobro en servicio.

 

Después de esto, usted amable lector, ha de saber que mi mente revoloteaba y que mi boca dibujaba una sonrisa.

 

Pensé que seguramente el candidato de Morena y de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, nunca ha olvidado pagar un producto en cualquier situación, pues sería objeto de señalamientos severos, que pudieran ser motivo de una desacreditación severa, no dudo que hasta tacharlo de criminal.  Ni siquiera sería necesaria evidencia grabada, bastaría con que alguien reseñara un suceso al respecto.

 

¿Por qué Andrés Manuel?  Porque se sabe que la misma Procuraría General de la República (PGR) ha dejado de lado muchas de sus tareas para buscar por todos lados algo con qué atacar al puntero en la elección presidencial.  Idea o “ideota”  que proviene, por qué no, del cuarto de guerra del candidato José Antonio Meade.

 

Encontrar algo al menos que perjudique a Andrés Manuel en México, como a Cristina Cifuentes en España.

 

Cifuentes, del Partido Popular, quien además era fuerte candidata a suceder a Mariano Rajoy y conocida por los fuertes señalamientos a los actos de corrupción dentro de su partido y en las casas políticas de enfrente, ha sido víctima de sus acciones, pero también de un fuerte servicio de espionaje. 

 

La exposición negativa y descontrolada en medios de Cifuentes, quien ocupaba la presidencia de la Comunidad de Madrid, inició hace unas semanas, cuando se dio a conocer que con documentos falsos obtuvo la maestría en Derecho Autonómico en la universidad pública Rey Juan Carlos.

 

Sin embargo, el acabose para quien señalaba la corrupción española derivó de las imágenes captadas en un video de  2011, en donde se ve a “Cifu” en la zona de seguridad de un supermercado junto a un guardia, quien le solicita a la dama vacíe el contenido de su bolso de mano, pues fue pillada con dos cremas anti-edad de la marca Olay, que no pagó o se robó.

 

El video fue publicitado con profusión hace unos días y claro que ya no tuvo más opción la señora Cristina que renunciar a la presidencia de la Comunidad de Madrid y, por ahora, a cualquier otra ruta de ascenso en su carrera política.

 

Las cremas anti-edad encontradas en el bolso de Cifuentes sin haber registrado pago le costaron más que el rostro.

 

Y quién sabe si sólo olvidó pagarlas…

 

Con esto se cumple aquella sentencia de que si quieres enterarte de tu pasado y que muchos más lo hagan, la fórmula  es meterse a político.

 

Acta Divina… ¿Eres honesto Andrés Manuel? Preguntó durante el primer debate entre presidenciables de este 2018 Meade a López Obrador, y este último contestó: honesto, honesto, honesto.

 

Para advertir… Qué bien que no soy candidata a puesto de elección, ni a ningún cargo político.