Imagen Económica

¿Cambiará el modelo económico después de la elección?

Carlos Alberto Jiménez Bandala*

Las propuestas sobre política económica deberían ser un factor decisivo para decidir apoyar a un candidato, ya que son la base del desarrollo y definen tanto la producción como la distribución de la riqueza; sin embargo, suelen suceder dos cosas frecuentemente extremas: que se banalicen y no se hable de ellas o se haga con poco cuidado o que se vuelvan un elemento sumamente técnico imposible de entender para la población que no estudió Economía.

 

El análisis de las propuestas en materia económica es un trabajo arduo y complicado que nos ocuparía mucho espacio y sin duda muchas semanas; sin embargo, vamos a tratar de explicar de manera sucinta lo que a grandes rasgos propone cada candidato.

 

Debemos considerar primero que vivimos bajo un modo de producción capitalista, es decir, la sociedad se divide en dos clases sociales: los que poseen medios de producción (capitalistas) y los que deben vender su fuerza de trabajo (trabajadores). El capitalismo, desde su forma primigenia tiene una antigüedad de al menos 400 años, pero es en el siglo XX donde alcanza su fase de mayor progreso; lo que quiere decir que a lo largo de estos años el capitalismo ha pasado por varias fases distintivas, en función de los diferentes modelos económicos aplicados.

 

Hay que entender que un modelo económico esta delineado por un conjunto de políticas que definen el marco institucional, el papel del Estado, del mercado y de los agentes económicos. Actualmente y desde 1982 se aplican en nuestro país políticas neoliberales que se basan fundamentalmente en el principio de que “el mercado lo regula todo” y por tanto “el Estado no debe intervenir en la economía”. Se llama “neo”-liberalismo porque es una re-introducción del liberalismo económico, una propuesta bastante vieja, que data al menos desde 1776 con la obra de Adam Smith; se trató de revivir sin éxito a principios del siglo XX y terminó triunfando hasta el último cuarto del siglo.

 

Ahora bien, nos dimos a la tarea de revisar la plataforma programática de los tres principales candidatos y lo intentamos explicar a continuación:

 

José Antonio Meade Kuribreña, de entrada él es economista y se formó en la escuela neoclásica, por tanto, está a favor del neoliberalismo y a lo largo de su carrera como secretario de Estado ha demostrado que lo conoce muy bien y lo aplica mejor. La liberación del precio de las gasolinas y la reforma laboral son ejemplos muy claros. En su plataforma se lee de manera enfática que “defenderá las reformas de Peña Nieto”, por tanto, si gana el modelo económico no cambiará. Sus propuestas demuestran de forma congruente el pensamiento de esta escuela: el gobierno debe de abstenerse de intervenir en la Economía para inhibir la actuación libre de los agentes; sólo en los casos de extrema pobreza, que es donde se orientan las propuestas de subsidios de Meade.

 

Es preciso señalar que dentro de la plataforma de Meade no se menciona la palabra neoliberalismo, ni modelo económico; no se encuentra información técnica de la propuesta económica, sino más bien un conjunto de acciones concretas y muy pragmáticas.

 

Ricardo Anaya Cortés, representa una extraña coalición entre lo que alguna vez representó a la ultraderecha y la izquierda (PAN-PRD); de acuerdo a su plataforma, se propone una “Economía Social de Mercado” que es un modelo diferente al neoliberalismo porque antepone la política social a la económica, por tanto, sin abandonar el capitalismo, busca una vía por la cual admite que el Estado debe intervenir para corregir los fallos del mercado. Su propuesta más avanzada es la de garantizar una renta básica universal que actuaría como doble palanca: por un lado, eleva la calidad de vida de los ciudadanos y por el otro fortalece el consumo interno lo que genera un efecto multiplicador.

 

En la plataforma de Anaya sí se menciona abiertamente el nombre del modelo de desarrollo, se encuentra información tanto técnica como del conjunto de acciones concretas, pero no se mencionan a los autores o colaboradores de dichos planes y programas.

 

Andrés Manuel López Obrador, también representa una extraña coalición entre lo que teóricamente sería la ultraderecha y la izquierda (PES-MORENA); además de que ha incorporado a sus filas a personajes muy indeseables del PRIAN, como en Puebla, Morelos, Veracruz y la Ciudad de México. Hace tiempo la propuesta lopezobradorista señaló abiertamente estar en contra del neoliberalismo, aunque nunca mencionó el nombre del modelo que adoptaría. El día de ayer publicó un archivo infográfico llamado “Pejenomics” donde en ninguna parte aparece la palabra “neoliberalismo”, tampoco en “El Proyecto 18”, el sitio web que explica el proyecto alternativo de nación. Sin embargo, sí señala estar a favor de la globalización que es un complemento del neoliberalismo para la desregulación de los mercados mundiales.

 

A pesar de que no se nombra un modelo económico, las propuestas dejan ver un capitalismo basado en un Estado desarrollista, cuyo papel no es asumir las funciones de principal agente económico, sino suplir a las empresas privadas en sectores o mercados que no sean de su interés. En el afán de moderar el discurso y tratar de agradar a los grupos empresariales, Morena ha reculado en su discurso y ahora las propuestas que se presentan en Pejenomics parecen más conservadoras que las de Anaya. En el documento de Morena sí se señalan a los autores y colaboradores de las propuestas.

 

¿Quedó usted más confundido? Nosotros también. Quién debería levantar las banderas de mayor avanzada ha reculado y de quién pensábamos que continuaría con el neoliberalismo, al menos en el discurso, está prometiendo cambiarlo. Así las cosas.

 

 

*Profesor-Investigador Facultad de Negocios Universidad La Salle México

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores

 

Twitter: @BandalaCarlos