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Imagen Económica

¿Debemos preocuparnos por el dólar?

Carlos Alberto Jiménez Bandala*

El 28 de octubre concluyó la consulta para definir el lugar del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, ganó la opción Santa Lucía-Benito Juárez. El 29 de octubre, Andrés Manuel informó oficialmente la cancelación del proyecto de Texcoco. Los mercados bursátiles reaccionaron con nerviosismo, la bolsa cayó y el dólar subió.

 

La mayoría de los medios de comunicación han magnificado los sucesos. Días antes iniciaron una campaña de miedo que llamaron “el error de octubre” (remembrando el error de diciembre de 1994) y afirmaron que si se cancelaba Texcoco vendría una crisis y el dólar alcanzaría rápidamente los 22 pesos. A pesar de que en la noche del domingo el dólar se movió ligeramente, los medios atizaron el nerviosismo.

 

Veamos por qué decimos que se trata de una campaña de miedo:

 

Primero, ¿viene una crisis económica?

Definitivamente no. En palabras del actual secretario de Economía Ildefonso Guajardo y de Alicia Bárcenas, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), hablar de crisis es exagerado, sólo se ha cancelado una obra.

 

¿Qué pasó entonces?

La política económica del país aplica un tipo de cambio flexible, es decir, es el mercado mediante la oferta y la demanda la que ajusta el valor de la moneda. Los tipos de cambio flexible tienen fluctuaciones que permiten amortiguar choques de variables externas y equilibrar las balanzas comercial y financiera de un país. También se llaman “autoregulados” porque vuelven al equilibrio sin intervención del estado.

 

Supongan por ejemplo que una salida de capitales desequilibra la balanza financiera, esto provocará que la moneda se deprecie (el tipo de cambio aumenta); una moneda depreciada hace que las importaciones sean más caras, pero nuestros productos sean más baratos en el exterior, por lo que aumentan las exportaciones. Un aumento de las exportaciones y una disminución de las importaciones provocan que la moneda se aprecie (el tipo de cambio disminuye) por lo que vuelve a su nivel original.

 

Esta es la prueba de la manipulación de los medios: ¿Recuerdan a Andrea Legarreta diciendo que el alza del dólar no nos afecta? Ella intentó sin éxito explicar este modelo. Pero, ¿por qué anteriormente Televisa nos trataba de convencer de que un aumenta del dólar no nos afecta y ahora se empeña en afirmar lo contrario? Sólo lo hacen para cuidar sus intereses, primero para proteger la imagen de Peña Nieto; ahora, para cuidar las ganancias que dejaría el nuevo aeropuerto.

 

¿Qué tan grave es el problema? ¿Debería el gobierno intervenir?

De acuerdo al modelo de tipos de cambio flexibles, el gobierno no debe intervenir. Banco de México (Banxico) confía en su teoría, por ello no ha realizado acción alguna para frenar la caída del peso. Sabe además que si la economía está bien fundamentada el tipo de cambio se estabilizará y la caída será pasajera. Lo mismo pasará con la Bolsa de Valores, las pérdidas se revertirán y no tienen por qué transmitirse a la economía real, es decir, nuestros bolsillos no se verán afectados. Por tanto, el problema no es grave.

 

Expondré otros argumentos adicionales. La Bolsa de Valores no cayó sorpresivamente, venía con una tendencia negativa desde agosto cuando alcanzó su máximo valor de 50,416 unidades. De hecho, sólo en este mes y antes del lunes, la bolsa había perdido el 8.1%. Con las ganancias de ayer, la bolsa cerró el mes con una pérdida de 11.8%, es decir, aun sí atribuimos la caída del lunes y martes al tema del aeropuerto sólo fue del 3.7% global. ¿Por qué los medios de comunicación no se alarmaron por el desplome previo que fue mayor?

 

En el caso del tipo de cambio, las monedas de economías emergentes han estado bajo presión por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. La gráfica 1 muestra el comparativo semestral de las tres monedas que más han perdido, excepto el peso argentino, (peso mexicano, rand sudafricano y real brasileño). Se observa que hacia finales de 2017 las tres monedas presentaban caídas muy similares. En enero de 2018 el peso mexicano perdió más que las otras dos monedas, a partir de marzo ocupó el segundo lugar. Los resultados de octubre son congruentes con el comportamiento previo, por lo que no podríamos decir que el aeropuerto originó algún cambio en la tendencia.

 

G1. Comparativo tipo de cambio Peso mexicano (MXN), Rand sudafricano (ZAR) y Real brasileño (BRL)

 

Fuente: Elaborado en la plataforma Bloomberg

 

 

Antes de la decisión del lunes, entre el 16 y 19 de octubre el peso perdió 3.6%, mientras que del 29 al 31 perdió 4.3%. Más aún, en la primera quincena de junio cayó 5.3% al alcanzar su valor más bajo del año de $20.63 por dólar. ¿Por qué en ese mes los medios de comunicación no se escandalizaron como ahora?

 

Así que, educación e información para combatir la especulación. No caigamos en la trampa y no difundamos noticias falsas, antepongamos el análisis científico.

 

*Profesor-Investigador Facultad de Negocios Universidad La Salle México

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores

Twitter: @BandalaCarlos

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