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Se le viene la noche a Marín y compañía: reabrirán caso Lydia Cacho

El escándalo que envolvió Puebla durante un año y nueve meses, entre 2006 y 2007, se reabre, ya que la investigación contra Mario Marín y demás implicados en el caso Lydia Cacho parece tener de nueva cuenta cabida en el Poder Judicial de la Federación.

 

Este jueves, la Secretaría de Gobernación, a nombre del Estado Mexicano, emitió una disculpa pública contra la periodista por la persecución que se hizo en su contra y los delitos que se le imputaron, luego de que sacara a la luz un libro en el que relata la protección desde las esferas públicas a una red de pederastia y pornografía infantil.

 

“A nombre del Estado mexicano, le ofrezco una disculpa pública por la violación a sus derechos humanos en el marco del ejercicio de su derecho a la libertad de expresión”, dijo Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos.

 

Si bien la disculpa fue aceptada por Cacho Ribeiro, dejó en claro que el caso aún no está cerrado, pues los implicados en esta red de explotación sexual infantil, así como las autoridades que la atacaron y apresaron en Quintana Roo, siguen libres, entre ellas el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres.

 

Y es que la disculpa pública responde a una recomendación hecha por la Organización de las Naciones Unidas a través de su Comité de Derechos Humanos, que reconoce que el Estado mexicano fue omiso en los casos de violaciones a derechos fundamentales de la periodista y obliga a un esclarecimiento del caso.

 

Por ende, el gobierno de México deberá rehacer una investigación “imparcial, pronta y exhaustiva” del ataque contra Lydia Cacho y evitar futuras violaciones a los derechos de periodistas y defensores de derechos humanos con reformas a los Códigos Penales locales.

 

Con esto, se reabre el caso y con ello aparecen los mismos implicados de 13 años atrás. Se trata del exgobernador Mario Marín Torres, alias “el góber precioso”, la exprocuradora de Justicia, Blanca Laura Villeda, y el entonces jefe de la Policía de Puebla, Adolfo Karam.

 

A ellos se suma Rosa Celia Pérez, que ahora es jueza penal en la entidad, pero en aquel entonces llevó el caso de Lydia Cacho y actuó para que la periodista no saliera libre de su detención.

 

También Kamel Nacif, quien mantiene sus negocios de mezclilla en Puebla y está alejado de los reflectores, y Guillermo Pacheco Pulido, que en aquel entonces era el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado y hoy quiere ser gobernador interino.

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