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Estas son las ciudades preferidas de Albert Einstein en América del Sur

La gira que el genio de la Física Albert Einstein hizo por el sur de América Latina en 1925 le dejó al físico un curioso malestar con Buenos Aires y un cariño por la gente de Montevideo y Río de Janeiro, según revelan las cartas que escribió en su momento y que ahora fueron reveladas.

 

A comienzos de marzo, la Universidad Hebrea de Jerusalén recuperó y difundió 110 páginas manuscritas del premio Nobel de Física de 1921. Los documentos incluyen algunos diarios de viaje escritos por Einstein mientras visitaba varios países a los que era invitado a brindar conferencias científicas o reunirse con autoridades.

 

Varias anotaciones incluyen apreciaciones sobre el viaje que el físico hizo en 1925 a Rio de Janeiro en Brasil, Montevideo en Uruguay y Buenos Aires, La Plata y Córdoba en Argentina.

 

Rio de Janeiro  fue su primera parada y, de acuerdo a pasajes de las cartas recogidos por Infobae, Einstein destacó que "la mezcla de gentes en las calles no tiene precio" y enfatizó que las calles vio "portugueses, indios, negros, con todos los matices en el medio".

 

 

​Para el científico, Rio de Janeiro fue "una experiencia maravillosa, una abundancia indescriptible de impresiones en pocas horas".

 

Ya en Argentina, Einstein definió a su capital con dos palabras: "Lujo, superficialidad". Para el físico, la ciudad aparecía como "confortable y aburrida" y con "gente delicada, mirada inocente, graciosa pero ‘cliché'". Una "Nueva York atenuada por el sur", sintetizó.

 

La ciudad de La Plata, a unos 60 kilómetros de Buenos Aires, fue definida por Einstein como una ciudad "bonita, tranquila, estilo italiano, con magníficos edificios universitarios que están amueblados en estilo norteamericano".

 

 

También estuvo en Córdoba, ciudad en la que encontró "residuos de cultura verdadera con amor por la tierra y un sentido de lo sublime".

 

Einstein arribó a Montevideo algunos días después, donde escribió: "Me recibieron con una genuina cordialidad como raramente encontré en mi vida". Allí también destacó el "amor por la tierra", aunque "sin ningún tipo de megalomanía".

 

Para Einstein, Uruguay era "un feliz pequeño país" con "instituciones sociales modelo" y un Estado "muy liberal, completamente separado de la iglesia". También escribió que los uruguayos le recordaron "a los suizos y los holandeses".

 

El científico llegó a reconocer en sus notas que Uruguay le ofreció más de lo que llegó a registrar en los diarios "al punto de que, en ocasiones, apenas podía recobrar el aliento frente a tanto amor".

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