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Día Internacional del Beso: las enfermedades que se transmiten solo por besar

Desde los primeros registros de la humanidad, ha estado el impulso instintivo de besar a otras personas. Como acto de devoción o de afección, los humanos desde el inicio de los tiempos han recurrido al beso como expresión natural.

 

Sin que hubiese datos exactos sobre su nacimiento, los besos son parte de la cultura y son venerados, al menos una vez al año, con un día: el Día Internacional del Beso, celebrado el 13 de abril.

 

De acuerdo con estudios de la Universidad de Tokio, el impulso neuronal para besar a otra persona podría provenir de la parte más primitiva del ser humano que tendría su origen en los primeros roedores en el planeta Tierra, por lo que el beso también podría ser un impulso heredado por las ratas. Esto también porque los roedores recurren a esta práctica entre sus cercanos.

 

Otros expertos en neurociencia dicen que en los humanos el beso es fundamental por cuestiones químicas e interviene la adrenalina y la oxitocina, conocida como la hormona del amor.

 

Sin embargo, también está su parte negativa, o al menos peligrosa, tomando en cuenta que son también trasmisores de enfermedades y demás problemas con los que carga la salud de las personas.

 

Y es que en un intercambio bucal se pueden intercambiar hasta 278 tipos de bacterias que en un beso largo representaría el cambio de 10 millones de bacterias. No obstante, la mayoría de estas bacterias son consideradas naturales y no representan mayor problema para la salud.

 

Pero también hay otras enfermedades que van totalmente contraindicadas con dar besos a otra persona.

 

Una de ellas es la caries, que tienen  amplias posibilidades de transmitirse a través de las bacterias que causan el deterioro de los dientes.

 

El herpes labial, que se manifiesta en ampollas sobre los labios causadas por un virus y se transmite fácilmente a través de un cambio de saliva.

 

Hay una “Enfermedad del Beso” que en realidad es una fiebre glandular generada por el virus Epstien-Barr y puede pasarse por la saliva o incluso por compartir alimentos y bebidas. Los síntomas inmediatos son debilidad, cansancio, fatiga y fiebre.

 

Del mismo modo, la hepatitis B es transmisible con el contacto de líquidos corporales, como la saliva; sin embargo, necesita adentrar al torrente sanguíneo para que se manifieste de lleno.

 

La meningocócica es una enfermedad que rápidamente ocasiona inflamación en la médula espinal y la membrana celular poniendo el riesgo la vida si no es atendida.

 

La varicela, enfermedad que ataca a niños en su mayoría, puede ser contagiada solo por saliva o por contacto con algún líquido corporal como las lesiones y ronchas que supuren.

 

Lo mismo con las paperas, que inflama las glándulas salivales y sublinguales. Son un riesgo si no se atiende, porque causa fiebre de hasta 40 grados y mareos, así como dolor al masticar.

 

La infección por esteptococo es otra, ya que el virus y su incubación son fácilmente transmisibles por la boca.

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