Pasar al contenido principal

Brasileños dan último adiós en Río de Janeiro a João Gilberto, padre de la bossa nova

Río de Janeiro.- Decenas de brasileños se acercaron la mañana de este lunes al Teatro Municipal de Río de Janeiro para dar su último adiós a João Gilberto, el genio de la bossa nova, quien falleció en su casa el pasado sábado a los 88 años de edad.

 

El teatro abrió sus puertas a los ciudadanos alrededor de las 10.00 hora local (13.00 GTM), con la presencia del círculo más íntimo del artista, como la viuda, Maria Do Céu Harris, y una de sus hijas, Bebel Gilberto.

 

Entre los cariocas que acudieron a despedirse del cantante y compositor predominaban los momentos de emoción y reconocimiento a su carrera: "El sentimiento que él conseguía colocar en su guitarra y en la voz era algo único, era un genio en eso", comentó Jader Cruz, uno de los primeros en llegar al velatorio, en declaraciones a Sputnik.

 

João Gilberto pasó los últimos años de su vida prácticamente encerrado en su apartamento del barrio de Leblon, sin recibir visitas y con la salud muy debilitada; Gleisi Matos explicó a esta agencia que tuvo el honor de cuidarle durante dos semanas el pasado mes de abril.

 

"Estaba bastante debilitado, casi no se alimentaba, dormía mucho, cambiaba la noche por el día… de noche se iba al sofá y tocaba la guitarra, le gustaba estar en su mundo, no le gustaba recibir a gente (…) era una persona maravillosa, siempre estaba de buen humor, contaba historias de viajes, de conciertos… No habrá otra persona igual, fue un honor haberle conocido", decía con la voz entrecortada.

 

El velatorio se prolongará hasta las 14.00 hora local (19.00 GMT), y después el cuerpo del artista será enterrado en un cementerio de la ciudad de Niteroi, en el área metropolitana de Río de Janeiro.

 

João Gilberto era el último superviviente de la llamada "Santísima Trinidad" de la bossa nova, que completaban las melodías de Tom Jobim y las letras del poeta Vinicius de Moraes.

 

Nacido en el estado brasileño de Bahía, concluyó en 1961 la trilogía de álbumes fundamentales que presentaron ese nuevo ritmo, una variante delicada y minimalista de la samba, al mundo: "Chega de saudade (1959), "O amor, o sorriso e a flor" (1960) y "João Gilberto", de 1961.

 

La cadencia de su guitarra y su peculiar manera de cantar revolucionaron para siempre la música brasileña y ejercieron una tremenda influencia en los artistas de la generación posterior, como Caetano Veloso, Chico Buarque o Gal Costa, entre otros, que conformarían la llamada Música Popular Brasileña (MPB).

LO MÁS VISTO

SIGUE CONECTADO