Pasar al contenido principal

Científicos identifican nuevo gen que influye en desarrollo diabetes tipo 2

Un equipo internacional de científicos, en el que participan expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), identificaron una nueva variante genética que influye en el desarrollo de la diabetes tipo 2.

 

"A partir de una serie de análisis se identificó un gen de riesgo para esta enfermedad llamado SF11; sabemos muy poco de su función, pero contribuye al riesgo de adquirir diabetes, principalmente en sujetos con ancestría nativa americana", explicó hoy María Teresa Tusié Luna, del Instituto de investigaciones Biomédicas de la UNAM.

 

En el estudio, el más grande que se ha realizado hasta el momento, se secuenció el exoma (parte del genoma formado por exones, fragmentos de ADN que se transcriben para dar lugar a las proteínas) de personas con y sin diabetes.

 

Se revisó a más de 45.000 en todo el mundo: 20.791 con diabetes tipo 2, y 24.440 son diagnóstico, pertenecientes a cinco grupos étnicos diferentes. Cerca del 10 por ciento de los analizados es originario de México.

 

"En conjunto, las señales detectadas explican cerca del 25 por ciento del riesgo genético para desarrollar esta enfermedad. Algunas de las variantes se encuentran dentro de genes previamente asociados a ella, y se incluyen genes que se han propuesto como blancos farmacológicos para su tratamiento", explicó Tusié Luna.

 

Existen dos tipos principales de diabetes: 1 y 2. Dentro de la tipo 2 se distinguen distintos subtipos clínicos, es decir, algunos enfermos la desarrolla a edad temprana, otros se ven afectados por la obesidad, unos más presentan complicaciones rápidamente, y otros requieren de insulina o bien puede ser controlada adecuadamente con medicamentos hipoglucemiantes.

 

"Se estima que cientos de genes interactúan e influyen en cada una de sus variantes, algunos con un mayor efecto, particularmente en la población mexicana", detalló.

 

Para identificar estas variantes, Tusié Luna colabora desde hace años con el Broad Institute, en Estados Unidos.

 

Ahora que han sido identificadas más variantes genéticas, la universitaria y su equipo continuarán con el análisis de proteínas que se ven afectadas con esta enfermedad, con miras a que sean utilizadas en el desarrollo de mejores medicamentos.

LO MÁS VISTO

SIGUE CONECTADO