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La polémica de las hermanas rusas que asesinaron a su padre

Hace un año, un hecho conmocionó a Rusia: tres hermanas adolescentes mataron a golpes y puñaladas a su progenitor. Actualmente, el juicio que enfrentan por asesinato es uno de los temas más debatidos en todo el país, ya que se confirmó el abuso por parte del padre.

 

Fue el 27 de julio de 2018 cuando Krestina, Angelina y Maria Khachaturyan aprovecharon que su padre dormía para atacarlo con un cuchillo, un martillo y gas pimienta en la cabeza y cuello. Antes de asesinarlo, el hombre las habría regañado por no limpiar la casa adecuadamente y rociándolas con el mismo gas.

 

Las mismas jovencitas llamaron a la policía y fueron arrestadas.

 

El caso está vigente debido a la polémica que ha generado su juicio: ¿las hermanas Khachaturyan deben ser declaradas culpables de homicidio premeditado o eximidas por tratarse de un ataque en defensa propia?

 

Y es que, durante la averiguación, rápidamente salieron a relucir los antecedentes con una extensa historia de violencia familiar que explicarían el actuar de las hermanas.

 

De acuerdo con información de BBC, las investigaciones revelaron que durante tres años, el padre de las jóvenes se dedicó a maltratar a sus hijas torturándolas y abusando sexualmente de ellas. Según las evaluaciones psiquiátricas, las niñas vivían aisladas y sufrían estrés postraumático. Esas pruebas se citan en la acusación.

 

Aunque los activistas de derechos humanos argumentaron que las hermanas no eran delincuentes sino víctimas al no tener ninguna forma de ayuda y protección por violencia doméstica, los fiscales insisten que el asesinato de Khachaturyan fue premeditado, pues el hombre estaba dormido y las hermanas coordinaron el ataque. El motivo fue la venganza, argumentan.

 

Si se las encuentra culpables bajo ese cargo, las hermanas enfrentarían una pena de hasta 20 años de cárcel.

 

Por su parte, la defensa de las hermanas argumenta que el asesinato fue en defensa propia e insiste en que ellas fueron víctimas de un "delito continuo" y, por lo tanto, deben ser puestas en libertad. El código penal ruso permite la autodefensa no solo en casos de agresión inmediata, sino también en casos de "delito continuo", como en una situación de secuestro en la que la víctima está siendo torturada.

 

Los abogados de las tres chicas esperan que el caso sea desestimado, pues la investigación ha confirmado el abuso de Khachaturyan desde 2014.

 

Mientras tanto, más de 300,000 personas han firmado una petición pidiendo la liberación de las hermanas Khachaturyan.

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