Sacristán pagó con su vida enfrentar a ladrones de arte sacro
Arturo Torres —
Jueves 16 de octubre de 2014 - 05:21
Veinte años cuidó de la iglesia de San Gabriel Chilac, su función de sacristán sin sueldo la hacía con orgullo para servir a Dios. Su retiro fue defender el templo de delincuentes de arte sacro, que lo amarraron y le partieron la cabeza a machetazos.
Rubén Martínez Rosales, el sacristán, tenía 62 años de edad, quedó mojado en sangre. La mayor parte de las heridas fueron hechas en el rostro. Con su vida evitó la sustracción de imágenes religiosas, con más de cinco siglos de antigüedad y de oro.
Rosendo Agama Vigil, párroco de Chilac, lamentó los hechos y pidió justicia para este asesinato. Versiones extraoficiales daban cuenta de la supuesta detención de dos de los responsables.
Los habitantes se manifestaron en parte de la noche y la madrugada, pedían les fueran entregados los responsables para lincharlos.
Acusaron que con el edil David Martínez ha incrementado la inseguridad, a pesar de las peticiones constantes a reforzar la vigilancia.
Notas Relacionadas
¿Emergencia real o abuso de autoridad? Lo que dice la ley sobre los vehículos oficiales
27 de mayo de 2026
Mayo extremo en Puebla: calor abrasador, intensas granizadas y tornados peliculescos
27 de mayo de 2026
Mezcal poblano, líder nacional con 118 municipios de denominación de origen
27 de mayo de 2026
San Pedro Cholula prepara intercambio cultural con China
27 de mayo de 2026
Continúan las mejoras en infraestructura urbana de Amozoc
27 de mayo de 2026
Pobreza laboral baja en México, pero la informalidad mantiene importantes brechas