A pesar de la influencia de otras tradiciones, una de las más gustadas y arraigadas en México es la de las posadas, festejos que forman parte del maratón Guadalupe-Reyes y que contribuyen a enriquecer el acervo cultural del país.
Las posadas tienen su origen en la época virreinal y se han ido modificando de acuerdo a las aportaciones que han hecho sobre ellas generaciones de mexicanos. Así, las piñatas han cambiado de su tradicional forma de estrella para convertirse en figuras de políticos, asesinos seriales o narcotraficantes, como Joaquín El Chapo Guzmán.
Si tienes la oportunidad de asistir a una posada en esta temporada no la pierdas: nada como entonar los cánticos para pedir alojamiento, cantar los tradicionales y degustar del sabroso ponche. Algunas veces con “piquete”.