Los últimos ataques del Estado Islámico en Bélgica han alarmado al mundo entero y han sido portada de en medios de comunicación. Sin restar importancia a este brutal ataque terrorista, multitud de atentados ocurren casi diariamente en otros países y el mundo no hace eco de ellos, tal vez porque no ocurren en una capital europea; sin embargo, las vidas que se cobran son igualmente de personas.
La tragedia y temor que se ha desatado en Bruselas, y en consecuencia en el resto de Europa y el mundo, hacen cercano el sentimiento con el que viven miles de refugiados sirios que llegan a Europa, quien los rechaza con políticas xenófobas. La gran mayoría de refugiados huyen del mismo horror que ha padecido Bruselas, solo que para ellos son ataques habituales a las puertas de sus casas.
Si bien la cuestión de los refugiados de Siria es una crisis que está desbordando a Europa y la que también es reconocida internacionalmente por el último atentado, no existe la misma visibilidad mediática cuando atentan contra los sirios u otras nacionalidades no europeas.
En estos casos, tampoco las redes sociales se invaden de condolencia e imágenes de luto, tal vez porque los usuarios ni se enteran de lo sucedido en otros países, pues no son retransmitidos en la generalidad de los medios. ¿Es que hay vidas que valen más que otras? ¿O, acaso todas las muertes multitudinarias no merecen el mismo tratamiento y atención?
Solo en los últimos días, estos son algunos de los atentados sucedidos:
22 de marzo, Bruselas (Bélgica): 34 muertos y 200 heridos
21 de marzo, Anbar (Irak): 30 muertos
19 de marzo, Estambul (Turquía): 4 muertos y 34 heridos
16 de marzo, Peshawar (Pakistán): 15 muertos y 30 heridos
16 de marzo, Maiduguiri (Nigeria): 22 muertos y 17 heridos
13 de marzo, Grand Bassam (Costa de Marfil): 18 muertos
13 de marzo, Ankara (Turquía): 37 muertos y 125 heridos
28 de febrero, Baidoa (Somalia): 38 muertos y 53 heridos
26 de febrero, Mogadiscio (Somalia): 20 muertos y decenas de heridos
21 de febrero, Homs (Siria): 90 muertos y 160 heridos
20 de febrero, Damasco (Siria): 83 muertos y 178 heridos