Uno de los mitos más difundidos en torno al sexo ha sido derribado. Un estudio de la Universidad de Groningen, en los Países Bajos, ha demostrado que intimar con los calcetines puestos puede facilitar a que el resultado sea más placentero y exitoso.
Gert Holstege, neurocientífico de esta casa de estudios europea, analizó las prácticas de numerosas parejas en Holanda y encontró que la tasa de aquellos que alcanzaban el orgasmo con los pies cubiertos era mucho mayor respecto a la de aquellos que los llevaban sin cubrir.
“Cuando la temperatura de nuestros pies es lo suficientemente cálida y confortable, mantenemos la autorregulación de nuestro cuerpo y, de este modo, la sangre irriga de manera directa al clítoris y los genitales masculinos”, explica la psicóloga experta en salud sexual Cristina Callao.
Con estos resultados, queda comprobado que esos calcetines largos y gruesos o afelpados que muchos llamaban "mata pasiones" son en realidad lo contrario, pues gracias a ellos es más fácil alcanzar el orgasmo.