México no resuelve violencia en estadios, pero quiere mundial de 2026

México no resuelve violencia en estadios, pero quiere mundial de 2026

La noticia de que México quiere organizar por tercera ocasión el mundial de la FIFA ha causado gran expectación entre los aficionados, así como en directivos y propietarios de clubes por las grandes ganancias económicas que tendrían. Sin embargo, mientras saborean esa posibilidad, la violencia en el interior y exterior de los estadios no cesa.

 

El pasado fin de semana, la violencia llegó al estadio Territorio Santos Modelo, donde aficionados de Tigres increparon a los de Santos, que respondieron a las agresiones para armar la batalla campal con butacas, tambos y diversos objetos que fueron usados como proyectiles. Todo ello dejó varias personas heridas, entre ellas una mujer que terminó con severos golpes en el rostro, según una publicación en redes sociales. Hubo 22 detenidos, de los que aún no se sabe su situación jurídica.

 

Pareciera que la Federación Mexicana de Futbol y las propias autoridades de los diferentes estados donde se han suscitado agresiones al interior y exterior de diversos inmuebles deportivos necesitan que un aficionado pierda la vida para tomar cartas en el asunto de manera más seria.

 

A pesar de que la Cámara de Diputados reformó en 2014 la Ley General de Cultura Física y Deporte, en la que implementa sanciones de cárcel para aquellos que ejerzan actos violentos en espectáculos deportivos, esta parece no tener ningún valor.

 

La FEMEXFUT ha mostrado una postura más abocada en no recibir multas por parte de la FIFA por el afamado grito de “!Eh, Puto!” que por iniciar una verdadera campaña contra la violencia en los estadios.

 

En lo que va del presente torneo se han registrado diversos actos de vandalismo por parte de seudoaficionados de Monterrey, Guadalajara, Puebla, Tigres, Santos, Dorados y Cruz Azul.

 

La afición de Monterrey en su visita al estadio Cuauhtémoc destrozó 395 butacas de la zona que les fue asignada. Durante el partido Puebla contra Guadalajara grupos de aficionados se liaron a golpes a las afueras del Coloso de Maravillas.

 

Además, la afición de las Chivas, durante el clásico nacional, agredió con diversos objetos a los jugadores del América. Similar caso vivió el entrenador del Cruz Azul, Tomás Boy, quien fue agredido por un aficionado de Dorados.

 

Asimismo, el actor Jorge Ortiz de Pinedo y su hijo fueron víctimas de los inadaptados que acuden a los estadios, luego de ser agredidos por la afición del Cruz Azul tras perder la semifinal de la Copa MX ante el Necaxa.

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